El plan de rescate de Monte dei Paschi sigue atascado. Dos meses después de que el Gobierno italiano anunciara su intervención para recapitalizar al banco en activo más antiguo del mundo, el proyecto se mantiene paralizado, pendiente de autorización.

La causa de esta demora radica en los diferentes criterios que mantienen las autoridades de la Unión Europea y los responsables del Banco Central Europeo (BCE), según publica este jueves el diario Financial Times.

Según estas informaciones, actualmente el Mecanismo Único de Supervisión, el brazo de supervisión del BCE se encuentra a la espera de que Bruselas apruebe un plan para la recapitalización del banco con participación de dinero público. Pero la Comisión Europea espera un primer paso por parte del banco central, al entender que es necesario que los supervisores acuerden con Monte dei Paschi un plan de capital antes de concluir los términos de la reestructuración.

Bruselas espera que el BCE elabore un plan de capital con Monte dei Paschi antes de aprobar el rescate

Como trasfondo de este debate subyacen los dilemas generados por las intenciones del Ejecutivo italiano de recapitalizar Monte dei Paschi con dinero público, sin forzar pérdidas a los acreedores privados, tal y como establece la normativa europea aprobada tras la crisis financiera.

Italia pretende canalizar el rescate de Monte dei Paschi a través de la figura de la «recapitalización cautelar», una fórmula recogida por la normativa europea que permite evitar el empleo de dinero público sin la necesidad de forzar un quebranto a los acreedores privados de hasta el 8% de los pasivos del banco. Sin embargo, la figura de la recapitalización única está prevista únicamente para cubrir la brecha de capital identificada en el escenario más estricto de la prueba de estrés que los reguladores realizan periódicamente para evaluar la salud del sistema financiero europeo.

Tras esta intención se esconde la voluntad del gobierno de no generar pérdidas a un elevado número de ahorradores minoristas a los que se les vendieron bonos de la entidad. El BCE, que estima en unos 8.800 millones de euros las necesidades de capital de Monte dei Paschi, se ha mostrado siempre más proclive a admitir los planes de Italia para evitar la inestabilidad del sistema financiero italiano. Mario Draghi, presidente de la institución, y su vicepresidente, Vitor Constancio, han defendido en distintos foros la necesidad de aplicar la normativa con cierta flexibilidad.

Pero en Bruselas existe cierta inquietud sobre la posibilidad de que una aplicación laxa de la normativa de resolución bancaria, una pieza clave en el entramado levantado tras la crisis para evitar que los ciudadanos tengan que volver a soportar los rescates de la banca, acabe socavándola a la primera oportunidad en que es puesta a prueba. Desde Alemania distintas voces se han pronunciado en contra de las intenciones del gobierno trasalpino.

La banca italiana se mantiene expectante ante un acuerdo que podría dilatarse hasta mayo

Mientras tanto, Italia aún no ha presentado ante la Comisión Europea un plan de reestructuración para Monte dei Paschi di Siena ni la solicitud formal de ayuda estatal. No obstante, fuentes consultadas por Financial Times aseguran que las negociaciones con Bruselas están en marcha.

El acuerdo final podría dilatarse hasta el próximo mes de mayo.

Mientras tanto, la banca italiana se mantiene expectante ante una cuestión cuya resolución se antoja fundamental en la tarea de recobrar la confianza sobre el sector, pendiente también de la conclusión de la ampliación de capital de UniCredit.

Estas cuestiones han diluido parte del optimismo que generó entre las entidades trasalpinas el rescate de Monte dei Paschi. El índice bancario italiano ha recortado más de un 13% de su valor desde sus máximos anuales, registrados el pasado 5 de enero.