La factura del rescate de Monte dei Paschi excederá las previsiones iniciales. El Gobierno italiano podría necesitar unos 6.500 millones de euros para reforzar el dañado capital del banco más antiguo del mundo. Esto supondría emplear casi un tercio de los 20.000 millones de euros con los que Italia ha dotado su fondo de recapitalización para la banca.

Estas nuevas estimaciones son resultados de los cálculos hechos por el Banco Central Europeo (BCE). Según la institución, el deterioro del balance de Monte dei Paschi en los últimos meses ha ampliado el déficit de capital del banco hasta los 8.800 millones de euros. Cuando el BCE presentó el pasado julio los resultados de las pruebas de estrés a la banca europea, el agujero en el balance de la entidad se situaba en los 5.000 millones de euros.

De los 8.800 millones en que el banco central cifra ahora el déficit de capital de Monte dei Paschi, el Gobierno italiano tendrá que aportar unos 6.500 millones de euros, mientras que los 2.300 millones restantes provendrán de la conversión de bonos en acciones que la entidad llevó a cabo en las últimas semanas.

El BCE cifra en 8.800 millones las necesidades de capital del banco, de las que Italia tendrá que cubrir 6.500 millones

El incremento del agujero de capital de Monte dei Paschi responde, en buena medida al deterioro en su posición de liquidez, según Financial Times. La entidad informó la semana pasada de que su liquidez neta se había reducida desde los 12.100 millones de euros hasta los 7.700 millones y alertó de que sus niveles de liquidez se situarían por debajo de los requeridos en un plazo de cuatro meses.

El incremento de la factura del rescate del banco italiano podría exacerbar las dudas sobre el tamaño del fondo aprobado por el Gobierno para solventar los problemas del sector. El Gobierno italiano acordó la semana pasada la creación de un paquete dotado con 20.000 millones de euros para apoyar a las entidades de dificultades.

Además de Monte dei Paschi di Siena, se sospecha que otros bancos menores, como Banca Carige, Banca Popolare di Vicenza y Veneto Banca podrían precisar en las próximas semanas del rescate del programa. Según algunos cálculos, las necesidades de capital de los bancos italianos podrían elevarse a unos 56.000 millones de euros y algunas firmas estiman que el Gobierno tendría que sufragar con dinero público alrededor de 30.000 millones.

Un plan discutido

Mientras tanto, el plan de rescate de Monte dei Paschi sigue a expensas de que se aclaren diversos puntos. Uno de los más controvertidos será el referente a las pérdidas que deban asumir los inversores minoristas con bonos del banco. Desde el Gobierno se ha asegurado que contarán con una «protección total» y pergeña otorgarles deuda de máxima calidad por idéntico importe en sustitución de sus títulos, que serán convertidos en capital.

Sin embargo, la normativa europea obliga a que tanto accionistas como bonistas sufran pérdidas en sus títulos antes de que pueda emplearse dinero público en el rescate de un banco. Desde Alemania ya han surgido voces mostrando sus recelos sobre los planes de Italia.

El Bundesbank insiste en que el dinero público en los rescates a la banca debe utilizarse como último recurso

El propio presidente del Bundesbank -el banco central alemán-, Jens Weidmann, ha asegurado este martes en una entrevista con el diario Bild que el plan italiano debe ser «examinado cuidadosamente», ya que «los fondos estatales sólo están destinados a actuar como último recursos y es por eso por lo que se ha puesto una barrera alta».

Las autoridades europeas, que deben dar el visto bueno al plan italiano, temen que permitir a Italia saltarse la normativa europea a las primeras de cambio supondrá un duro revés para la credibilidad de la misma. Además, podría entenderse como un agravio significativo frente al tratamiento que se ha dado a otros procesos de rescate al sector, como el que acordó España en el verano de 2012.

Las acciones de Monte dei Paschi siguen suspendidas de negociación desde el pasado viernes, tras perder más de un 87% de su valor a lo largo del año. Mientras, el resto del sector, que también ha padecido con intensidad las dudas del mercado durante 2016, mostraba este martes poco optimismo. Popolare y Popolare di Milano firmaban descensos en el entorno del 3%.