Un 32% de las empresas constituidas a lo largo de 2016 pertenece a los sectores inmobiliario, hostelero o de la construcción. Son datos que se desprenden de la última Estadística Mercantil del Colegio de Registradores, la cual registró un total de 102.396 empresas nuevas el año pasado, un 7,81% más que en 2015. El informe destaca especialmente el crecimiento del ladrillo -construcción e inmobiliario- y la hostelería, dos sectores muy relevantes antes del estallido de la crisis.

La hostelería alcanza el 11,22% del total de empresas nuevas frente al 10,9% de 2015; el crecimiento es mayor en la construcción, pasándose del 11,35% de hace dos años al 12,69%. Los servicios inmobiliarios llegan al 8% (7,92% en 2015). Una de cada tres nuevas sociedades en España son bares y restaurantes o están relacionadas de alguna manera con la recuperación del ladrillo.

«En los últimos tres años», reza la estadística, relativa al cuatro trimestre del año pasado, «tanto construcción como servicios inmobiliarios parecen consolidarse con incrementos anuales».

En relación con la hostelería, por cuarto año consecutivo, España batió en 2016 su récord de turistas con 75,6 millones de visitantes que gastaron en el país más de 77.000 millones, de acuerdo con el INE. La hostelería es, sin embargo, uno de los sectores peor pagados. Según datos del ministerio de Empleo, a mediados de 2013 había 980.000 empleos de camarero: tres años después, en junio de 2016, más de 1,2 millones de personas se dedicaban a la hostelería en España.

De los sectores que pierden peso entre las nuevas sociedades destaca el comercio al por mayor y por menor, que cae del 24,6% al 23,6%. También decrece, aunque ligeramente, la industria, pasando del 7,4% al 7,3%, una décima menos de representación.

Finalmente, las extinciones de empresas aumentó un 5% en 2016, hasta las 27.357 sociedades extinguidas según los datos de los registradores. La comunidad autónoma que más empresas vio extinguirse fue Cantabria, con un aumento interanual de más del 26% en 2016.