Entrar al probador y descubrir que uno se ha equivocado con la talla no es tan raro. Lo que es menos común es poder escanear la prenda y seleccionar la talla adecuada en una pantalla integrada el espejo del vestidor para que un empleado reciba la señal en su reloj inteligente y te la traiga.

A través de esa pantalla táctil también se pueden ver otros colores y tallas disponibles o posibles combinaciones para la prenda elegida. Estos «probadores inteligentes» han llegado a la nueva tienda de Mango en Madrid, la primera que aúna todas las innovaciones tecnológicas que la compañía ha ido poniendo en marcha en sus distintas tiendas.

Además de los probadores inteligentes (que ya funcionaban en el Mango de Paseo de Gracia en Barcelona), la nueva flagship (tienda estandarte) de Madrid, que abre este viernes 24 en la calle Serrano, ofrece wifi y ha implantado el ticket digital, para que sea posible eliminar el papel y recibir el recibo de la compra por correo electrónico. La nueva tienda también incluye el servicio Shazam In-Store, que ofrece a los clientes la posibilidad de elegir que canciones quieren escuchar mientras compran a través de esta aplicación móvil.

«Hemos querido trasladar la experiencia online al offline, con la inmediatez con la que el cliente puede ver y pedir los productos llevada a la tienda», ha destacado el vicepresidente de Mango, Daniel López.

600 millones de inversión en 200 megastores desde 2013

La nueva flagship de Madrid se suma a las 200 megastores o grandes tiendas que Mango ha inaugurado desde 2013, cuando comenzó su estrategia para ir sustituyendo algunas de sus tiendas, hasta entonces de aproximadamente 200 metros cuadrados, por megastores o grandes tiendas de 1.000 metros cuadrados de extensión.

La de Serrano es una de las flagships o tiendas emblema de la compañía, que cuenta con un patio interior descubierto en el que se exponen maniquíes al aire libre. La tienda cuenta con decoración orgánica y de elementos lúdicos como un futbolín y pantallas para jugar a videojuegos en la sección infantil. La compañía ha desembolsado 62 millones de euros en comprar el edificio y otros siete en la decoración y equipamiento.

Desde 2013, la compañía ha invertido 600 millones de euros en el equipamiento y decoración de los dos centenares de grandes tiendas que ha puesto en marcha en todo el mundo. Mango está presente en 110 países, aunque el 20% de su negocio continúa estando en España. «Nuestro sueño en Madrid culmina con esta tienda y la otra que abriremos en la calle Preciados durante este año», ha asegurado López.

Un tercio de la ropa de Mango, fabricada en el Mediterráneo

La tendencia a cambiar constantemente las colecciones o fast fashion, impulsada por Inditex, ha llevado al resto de compañías a cambiar también sus estrategias para adaptarse a la demanda de los clientes. En el caso de Mango, la compañía lleva desde 2013 impulsando una aceleración de la producción y distribución a tiendas: «Cada día llega ropa nueva a cada una de las tiendas de Mango», ha asegurado el vicepresidente de la cadena.

Esta rapidez se apoya en un aumento de la producción «de proximidad» (se trata de la ropa producida en el entorno Mediterráneo, hasta Turquía, más Portugal y Marruecos). «Antes producíamos un 10% de las colecciones en esta zona, ahora es más de un tercio», ha dicho López, que también ha anunciado que a mitad de 2017 estará operativo el nuevo centro logístico de Mango en Lliçá (Barcelona), un almacén de 300.000 metros cuadrados por el que pasarán todas y cada una de las prendas a la venta en Mango.