Emilio Saracho ha presidido su primera junta de accionistas al frente de Popular, desde que tomó las riendas del banco hace 50 días. El ejecutivo ha reconocido la encrucijada que vive la entidad: está abocado a ampliar capital o a protagonizar una operación corporativa. Instantes después de estas palabras las acciones de la entidad se hundían hasta un 9%.

Saracho ha reconocido ante los más de 4.000 accionistas representados en la junta, que se celebra este lunes, que sobrevivir en el actual entorno de mercado “es difícil sin recurrir al mercado. Estamos abocados a ampliar capital, pero si voy al mercado no es sólo para garantizar la ratio de capital, sino para garantizar que el banco pueda acometer su estrategia y competir en igualdad de condiciones”, ha asegurado Saracho.

“Ello sólo puede hacerse sobre el sustrato de alta confianza. Decidiremos la magnitud, momento y forma de eventuales actuaciones”, ha puntualizado.

“Decidiremos la magnitud, momento y forma de eventuales actuaciones”

El recién estrenado presidente ha hecho alusión a las “continuas referencias a los medios”, entre los que cunde “un sentimiento generalizado de una nueva ronda de concentraciones”. En este sentido, Saracho ha recordado que “hemos permanecido como un banco independiente, algo que es parte de nuestro valor diferencial, pero eso no significa que no piense que no sea una opción”.

Es decir, el presidente abre la puerta a todas las opciones: “Valoraremos todas las alternativas posibles y tomaremos la decisión que más valor genere para el banco, los accionistas, los clientes y los empleados”.

“No gestionaremos el banco con el fin exclusivo de una operación corporativa”

Pero ha subrayado que “no gestionaremos el banco con el fin exclusivo de una operación corporativa. Es sólo una opción más entre otras muchas”. En su opinión, “si aceptamos las dificultades, gestionamos el negocio con un riesgo equilibrado y hacemos lo que sabemos hacer volviendo a nuestras raíces, será lo mejor para todos”.

El primer espada de Popular ha asegurado que “merece la pena luchar por Popular, pero que la recuperación sólo es posible, si hacemos frente sin más dilación a las dificultades”.

“Hay que actuar rapidez para atacar dificultades, sin excusas ni sentimentalismos. Necesitaré tiempo, pero no mucho. Nos comprometemos a trabajar sin descanso, eficacia y con altura de miras”, asegura.

Saracho asegura su compromiso de actuar con transparencia. “Sirva como ejemplo la comunicación sobre la auditoría de la semana pasada. No estamos orgullosos de comunicar hechos como éstos. Preferimos evitar alarmismo y las sorpresas, pero si se da una situación similar actuaremos de la misma manera y pondremos los medios para que no se vuelta a repetir en el futuro”.

El directivo ha recordado que Popular cuenta con activos equivalentes al “14% del PIB y es una entidad sistémica tanto en España como en Europa”, de ahí que “Popular vaya bien conviene a nuestra economía y sociedad”.

La entidad presidida por Saracho cuenta con activos equivalentes al 14% del PIB

En alusión a los reguladores, Saracho ha comentado que “la actitud del Banco de España y del Banco Central Europeo (BCE) ha sido de apoyo total a los esfuerzos que se han venido haciendo, actuando siempre con firmeza y profesionalidad”.

Reconoce que el “nuevo entorno regulatorio es clave para el futuro de Popular” y que sería deseable un calendario “flexible” para cumplir con la regulación. Sin embargo, también señala que no pueden contar con esa variable.

Saracho ha recordado que con el fin de sanear el balance, “hemos dotado más de 25.000 millones de euros y es previsible que este esfuerzo siga en el futuro”.

Respuesta a los accionistas

Emilio Saracho, en su primera junta como presidente de Popular, ha dado a la veintena de accionistas que le ha preguntado sobre el futuro del banco respuestas directas y concisas.

El banquero ha confirmado, “por si había alguna duda, que no va a repartir dividendo porque están cortos de capital”. Sobre posibles actuaciones legales, Saracho ha señalado que “buscar una y otra vez donde no hay es frustrante”.

No obstante, el secretario del consejo, Francisco Aparicio Valls ha apuntado minutos antes que “si hay evidencia sobre actuaciones dolosas el banco iniciará acciones judiciales.De momento, sólo hay noticias de prensa y rumores”.

En cuanto a la posible ampliación de capital, Saracho asegura que “no sabe cuándo ni a cuánto ascenderá, ya que dependerá de la evolución del negocio y de cómo se vendan los activos”.

En este sentido, apunta que “nuestro plan puede que no parezca detallado, pero los planes no se describen, se ejecutan. Nuestro plan no es ciencia espacial. Es vender activos que no son estratégicos y en su momento ponernos delante de los accionistas y pedirles recursos. Si hay consolidación o hay conversaciones, no hay problema en participar”.

Además, advierte de que no va a presentar ningún plan en la junta general. “La situación es más urgente porque tenemos poco tiempo. Hay más trecho que hacer de lo que se pudo pensar”.

Y es que, según Saracho, “la independencia es un valor hasta que se convierte en una carga. En un momento tendremos que elegir entre una cosa y otra”.

Remuneración

Preguntado sobre su remuneración, que incluye una prima de ficha de 4 millones de euros, el ejecutivo ha contestado que “mi política de remuneración es la que es”, al tiempo que ha asegurado que no va a dejar sus puesto en el consejero en AIG e Inditex, ya que “son cargos no ejecutivos que no me impiden dedicarme a mis funciones en el banco”

Sobre la reciente modificación de la política de remuneración del equipo directivo, en las que se eleva el bonus que pueden percibir, ha señalado que las anteriores condiciones “carecen de transparencia, son difíciles de entender y no corresponden a este mundo”. Asegura que “este banco tiene personas muy valiosas que compiten con una mano atrás. Como el banco tiene los resultados que tiene, la gente aquí no ha tenido bonus ni lo espera, pero si alguien hace algo meritorio quiero tener el instrumento para remunerarle”.