En el convulso panorama político europeo, los riesgos asociados a España han quedado situados en un segundo plano. Esta visión, que ya fue defendida por el ministro de Economía, Luis de Guindos, hace apenas unas semanas, ha quedado refrendada por el banco británico Barclays, que en un informe sobre la situación política española se muestra confiado en que, «a pesar de un cargado calendario político o eventos de riesgo potencial, no esperamos eventos de choque».

En este sentido, Antonio García Pascual, economista jefe de Barclays en Europa, resalta la disminución del riesgo en torno a Cataluña. En su opinión, a pesar de los planes del Gobierno catalán de sacar adelante un referéndum de independencia en septiembre u octubre de 2017, «esperamos que el gobierno central siga el procedimiento legal para tratar de bloquear el referéndum mediante el enjuiciamiento del gobierno regional si se anuncia un referéndum en junio».

La mejora de las condiciones económicas debe ayudar a apaciguar el independentismo

El banco otorga, por lo tanto, una baja probabilidad a que el referéndum llegue a producirse. A esta visión también contribuye la pérdida de apoyo a la independencia que reflejan las últimas encuestas. «Dado que las condiciones económicas han mejorado notablemente en España, es probable que el gobierno central proporcione más recursos fiscales a Cataluña entre 2017 y 2018. En nuestra opinión, esto podría apaciguar el movimiento independentistas», señala García Pascual en el informe.

En cualquier caso, Barclays espera que, tanto si se celebra el referéndum como si no, son previsibles elecciones anticipadas en Cataluña antes de fin de año o a más tardar en el primer trimestre de 2018, «dado que las encuestas indican que una mayoría de partidos independentistas dominaría el parlamento regional», por ERC al frente del gobierno. Por todo esto, «cabe esperar que Cataluña regrese a los titulares en los próximos meses, aunque vemos poco probables los riesgos de un shock«.

La atenuación de los riesgos en torno a Cataluña contribuye a las favorables perspectivas del banco británico sobre la economía española. Barclays ve un escenario político estable a nivel central, que no debería variar, ni siquiera, si se rechazan los presupuestos elaborados por el gobierno. «Si el presupuesto es rechazado a finales de mayo, ciertamente representaría un golpe para el gobierno, pero creemos que no sería muy perjudicial».

García Pascual sostiene que el actual Ejecutivo podría proseguir el resto del año aplicando el presupuesto de 2016 y centrarse en los presuspuestos de 2018 después del verano. «Si el presupuesto de 2018 tampoco es aprobado en el Parlamento, el primer ministro Rajoy podría entonces desencadenar elecciones anticipadas, señalando a los partido de la oposición por no cooperar y mantener la estabilidad política», indica. En ese caso, la opción más probable, dadas las encuestas, es que volviera a salir adelante un gobierno en minoría del PP.

España crecerá un 2,6% en 2017, pero no cumplirá con el objetivo de déficit según el banco

En un entorno de bajo riesgo político, Barclays apuesta por que la economía española seguirá evolucionando mejor que la del conjunto de la eurozona. «Las perspectivas macroeconómicas para 2017 siguen siendo sólidas, aún respaldadas por una sólida demanda interna, aunque el crecimiento sea algo más lento, debido a la recuperación del mercado de trabajo en marcha y a unas perspectivas ligeramente mejores para las exportaciones netas», apunta. La entidad británica prevé que la economía española crezca un 2,6% en 2017.

No obstante se muestra algo más pesimista sobre el cumplimiento de los objetivos de déficit, que en 2017 debería rebajarse hasta el 3,1%. Según García Pascual, las estimaciones de ingresos del Gobierno, así como su expectativa de reducción del desempleo, resulta demasiado ambiciosa, por lo que «esperamos cierto resbalón fiscal en 2017, con un déficit del 3,4%, tres puntos básicos por encima del objetivo de la Comisión Europea».