Pasadas las dos de la madrugada del lunes al martes un grupo de personas todavía sin identificar entró en una finca de Castilblanco de los Arroyos, 40 kilómetros al norte de Sevilla, y prendió fuego a 10 vehículos de Cabify que se estaban estacionados. Nueve de los coches quedaron calcinados, mientras que el último logró romper el portón de entrada, bloqueado por los asaltantes, y escapar.

Los principales sospechosos son, al parecer, pequeños grupos de taxistas que actúan de esta manera al ver amenazada su actividad laboral por la expansión de los servicios como Cabify o Uber.

“Todo apunta a que puede ser un grupo minoritario de taxistas, son nuestros únicos enemigos”, ha explicado a El Independiente el mánager general de Cabify para Madrid, Sevilla y Valencia, Mariano Silveyra, que ha pedido “prudencia” mientras esté en marcha la investigación para intentar encontrar a los responsables.

Más allá de los daños materiales, no ha habido que lamentar daños personales, pese a que los conductores de dichos vehículos se encontraban dentro de la finca. “Bloquearon la puerta para que no pudieran salir”, ha relatado Silveyra, “Estamos colaborando con la Policía y la Guardia Civil, pero de momento no tenemos más datos”, ha asegurado.

Lo que sí tiene claro Silveyra es que este suceso no va a frenar la expansión de la compañía en la ciudad hispalense, máxime en un momento clave como la Feria de Sevilla. “Vamos a seguir apostando por la ciudad. En el corto plazo habrá más coches y vamos a multiplicar nuestra flota porque la demanda está siendo enorme”, ha afirmado.

Anteriores ataques

No es el primer ataque que sufre un coche de Cabify, si bien ninguno había alcanzado esta magnitud. Hasta ahora la mayoría de estas agresiones no habían pasado del lanzamiento de piedras u otros objetos o de los insultos y las pintadas en los laterales de los vehículos.

La propia compañía ha denunciado en muchas ocasiones los actos de “vejación y difamación sufridos por parte de un colectivo específico del gremio del taxi”. También se han quejado de las denuncias falsas de estos grupos, que según ha explicado Cabify tienen como objeto desatar “la polémica y la controversia para que la reputación y la imagen de Cabify se vean afectadas”, según un comunicado publicado por la firma hace unos días.

Los conductores que estaban en la finca cuando comenzó el incendio habían viajado desde Madrid a Sevilla para reforzar la flota de vehículos de Cabify en la ciudad con motivo de esta semana festiva, y ninguno de ellos ha sufrido daños personales.