Nuevamente, Banco Popular vuelve a acaparar los focos del mercado. Pero en esta ocasión para bien. Los títulos del banco español registran este miércoles un avance superior al 9%, con un volumen de negociación que supera en más de dos veces su media reciente.

Este repunte se produce entre nuevas especulaciones sobre el futuro del banco. Según informa el diario ABC, la dirección de  Popular, encabezada por su presidente Emilio Saracho, estaría preparando su venta a BBVA o Santander, en una operación que podría llegar a alcanzar los 6.000 millones de euros.

El nombre de los dos grandes bancos españoles ha sonado constantemente en los últimos meses entre los posibles compradores de Popular.

En opinión de Nuria Álvarez, analista de Renta 4, «este tipo de noticias tienen la capacidad de provocar bruscos movimientos en un valor como éste, que acumula un castigo tan fuerte».

En Fidentiis ven poco probable que la compra de Popular alcance los 6.000 millones

Sin embargo, entre los expertos se muestran muy cautos sobre la posibilidad de que un acuerdo de este tipo llegue a materializarse. Los analistas de Fidentiis observaban antes de la apertura de la sesión del miércoles que «la capitalización de mercado alcanza los 3.200 millones de euros. Por lo tanto, no vemos ningún acuerdo potencial con un valor de 6.000 millones de euros, como se menciona en la prensa».

En cualquier caso, este repunte ha servido a Popular para estirar la buena racha de los últimos días. La entidad acumula cinco sesiones consecutivas de ganancias, en las que se ha anotado una remontada superior al 27%. La acción alcanza así los 0,84 euros, su nivel más elevado desde finales del pasado mes de marzo. Su castigo anual sobre el parqué se reduce al entorno del 7,7%, pese a lo que se mantiene como el peor valor del Ibex en el año.

La reciente remontada de Popular ha coincidido en el tiempo con la presentación de sus resultados del primer trimestre, que tuvo lugar el pasado viernes. Pese a las fuertes provisiones realizadas, algunas firmas vieron notas positivas en esas cuentas. Por ejemplo, Nuria Álvarez destaca que, dejando al margen el impacto del negocio inmobiliario, la actividad bancaria principal mostró una evolución positiva. Además, en un informe, la analista de Renta 4 resalta que «en un contexto de ausencia de venta de activos inmobiliarios en bloque, la reducción de los activos problemáticos de forma orgánica se acelera y va cogiendo ritmos sólidos».

Además, la noticia de la entrada en el capital del banco de la familia chilena Luksic, que cuenta con más de un 3% del banco, también ha sido recibida con optimismo por los inversores. Según los expertos, la entrada de inversores tan importantes, a los que se presupone un conocimiento amplio sobre el destino de su dinero, invita a pensar que existe poco margen para caídas adicionales de la acción. Hay que tener en cuenta que la cotización de Popular acumula un descenso superior al 60% en apenas doce meses.

Los analistas, en cualquier caso, son escépticos sobre las posibilidades de la entidad de prolongar esta buena racha y recuerdan las elevadas incertidumbres que siguen rodeando el futuro de Popular.

Los analistas demandan más claridad sobre los planes para reforzar el balance

Así, por ejemplo, en Norbolsa aconsejan vender los títulos ante la falta de claridad sobre los planes de la dirección del banco para fortalecer su balance. «Pensamos que la dilación en el anuncio del plan (podría conocerse antes de finales de año) mantendrá la volatilidad en el precio de las acciones de las últimas semanas ante las dudas sobre la estrategia: posible ampliación de capital, evolución de las desinversiones…», señala Nagore Díez, analista de la firma de inversión, que le da un precio objetivo de 0,7 euros.

En Fidentiis, por su parte, recuerdan que el banco contaba al cierre del primer trimestre con una ratio de capital fully loaded del 7,3%, «lo que representa un déficit de 2.300 millones de euros hasta el 11% (más en línea con sus competidores). También publicó una cartera de activos no productivos de 45.200 millones de euros, con una cobertura del 45,2%».

En este sentido, Nuria Álvarez recalca que la compañía no ha ofrecido detalles sobre sus planes de desinversión de activos improductivos y no estratégicos, «teniendo en cuenta que están llevando a cabo un proceso de valoración de su cartera de activos que les permita identificar las necesidades de provisiones adicionales, las cuales no descartan».

Con tantos cabos sueltos sobre la mesa, prevén que la volatilidad seguirá siendo la tónica dominante en el rumbo bursátil de Popular.