Popular estuvo y sigue estando en el punto de mira de Francisco González, presidente de BBVA. La posibilidad de que el banco que preside Emilio Saracho se integre en otra gran entidad en el medio plazo cobra fuerza, en medio de un clima de creciente crispación en los despachos del quinto banco español.

Ayer, lunes, Pedro Larena, consejero delegado, presentó su dimisión poco después de conocerse que el banco elevará las provisiones en 2017, tras detectar irregularidades en las cuentas del 2016. El impacto negativo en el capital del banco eleva las opciones de que Popular acabe en manos de un gran banco y BBVA se perfila como el candidato favorito.

Francisco González y Ángel Ron, expresidente de Popular, han coqueteado en varias ocasiones con la idea de integrar sus negocios. BBVA, de hecho, hizo sus números y lanzó su última oferta la tercera semana del pasado mes de noviembre. Valoró Popular en torno a 6.500 millones de euros y estaba dispuesto a desembolsar entre 5.500 y 6.000 millones, asumiendo que la operación generaría sinergias por valor de unos 3.000 millones de euros, confirman a El Independiente fuentes conocedoras de las conversaciones. Si la operación vuelve a estar sobre la mesa, BBVA se verá obligado a realizar una ampliación de capital para financiarla.

González estaba dispuesto a comprar Popular en noviembre tras calcular sinergias por 3.000 millones

Los presidentes de ambos bancos habían mantenido reuniones previas en julio y octubre, antes de la señalada en noviembre. González llegó a ofrecer a Ron la vicepresidencia del grupo resultante, pero la operación no cuajó. El Consejo de Popular y el propio Ron han defendido siempre la idea de un banco independiente, pese a la debilidad de la entidad, lastrada por activos tóxicos inmobiliarios.

De hecho, cuando Ron presentó los resultados del último trimestre de 2016 ante la prensa y se despidió formalmente de la presidencia, subrayó sentirse “orgulloso de haber preservado la independencia de banco durante la crisis. Es el legado que me dejó Luis Valls. Valía y vale la pena hacerlo, para potenciar una forma diferente de hacer banca, ateniendo a pequeñas y medianas empresas y familias, y forjando relaciones que ofrecen valor a la sociedad y al banco. Hemos financiado la economía real en los peores momentos, cuando los colegas no lo hacían, aun con la legislación en contra”.

El presidente de BBVA ofreció a Ron la vicepresidencia del posible grupo resultante

Aunque Saracho oficialmente asegura que no hay una decisión firme sobre el futuro del banco que haya pasado por el consejo, quienes le rodean y los analistas del valor consideran que sus últimos movimientos sugieren que el objetivo último del exdirectivo de JPMorgan o, quizá, la única alternativa viable que asegure su viabilidad, es protagonizar una operación corporativa.

Además, fuentes próximas al máximo ejecutivo de Popular aseguran que es “significativo” que mantenga sus cargos en los consejos de Inditex e IAG. Ello sugiere que Saracho podría vislumbrar que su aventura en Popular no va a durar demasiado tiempo, sino el suficiente para sanear y reducir el tamaño del grupo con la venta de activos para maximizar el beneficio de los accionistas, si finalmente se concreta la venta.

Más provisiones

Después de que Popular comunicase el lunes a la CNMV cambios en las cuentas formuladas en 2016 por “insuficiencia” en determinadas provisiones constituidas respecto a riesgos, Alantra, antigua N+1, opina que aumentan las posibilidades de una operación corporativa.

“Dado que ampliar capital no es una alternativa, la hoja de ruta está basada en vender activos y generar capital orgánicamente para ganar tiempo y reducir el tamaño del problema. Sin embargo, el problema parece mayor del que pensábamos y eso eleva las posibilidades de que Popular se vea involucrado en una operación corporativa”, señalan los expertos de la firma. Con este escenario, Alantra rebaja la valoración de Popular de 0,89 euros a 0,72 euros y recomienda vender el valor.

Por su parte, el equipo de análisis de Santander ha calculado que las mayores provisiones que Popular realizará tendrían un impacto de 633 millones antes de impuestos (123 millones por impacto individual, 305 por colaterales y 205 millones por financiación para la compra de acciones), lo que supone un impacto máximo en el capital de entre 70 y 100 puntos básicos en el ratio CET1 fully loaded, lo que reduciría la ratio de solvencia a entre 7,2% y 7,5%.