Pedro Larena, consejero delegado de Popular, deja el banco, según confirma la entidad a la CNMV. El directivo, que fue nombrado primer ejecutivo el pasado mes de septiembre, deja sus responsabilidades, apenas unas semanas después de la llegada de Emilio Saracho a la presidencia del grupo el pasado 20 febrero.

El hecho relevante que confirma la noticia adelantada por Expansión señala que Larena “ha manifestado al presidente del Consejo de Administración su deseo de cesar en el cargo por motivos estrictamente personales, así como su compromiso de continuar desempeñando sus funciones hasta que el Consejo de Administración designe a su sustituto”.

Su salida se produce después de que el nuevo presidente nombrase a principios de marzo a Miguel Escrig, como controller de la entidad, equivalente a número dos del banco.

Escrig, ingeniero industrial y máster en Economía y Dirección de Empresas, procede de Telefónica, donde se incorporó en 1999 y del que primero fue responsable de Mercado de Capitales y Gestión de Riesgos Financieros y después, entre septiembre de 2010 y junio del año pasado, director financiero.

Previamente, Escrig trabajó como responsable de gestión y control de riesgos en Vector Investment (1998-1999), director de gestión global de riesgo de mercado en el Banco Santander (1994-1998) y fue también responsable de venta de derivados en JP Morgan (1990-1994).

La noticia de la salida de Larena llega el mismo día en el que Popular ha informado a la CNMV de irregularidades en las cuentas de 2016.

Emilio Saracho corrige, tras llevar a cabo una auditoría interna, cuatro aspectos puntuales de los resultados del año pasado que le obligarán a elevar las provisiones contra los resultados de 2017, lo que generará un impacto en el capital que los expertos cifran entre 70 y 100 puntos básicos.