El futuro de Popular es incierto. Tras las pérdidas millonarias registradas en 2016, las dudas en torno a su solvencia, su previsible venta y otra posible ampliación de capital, entre otros frentes,  generan una creciente inquietud entre accionistas, empleados y clientes.

El dinero es miedoso y algunos depositantes, temiendo por la seguridad de su dinero, están optando por reembolsarlo. El grupo ha tomado cartas en el asunto y ha lanzado una campaña para frenar la fuga de clientes y pasivo: Ha remitido a todas las oficinas una circular, a la que ha tenido acceso El Independiente, con los argumentos que han de defender los comerciales para convencer a los clientes de que la entidad es solvente y el ahorro está garantizado.

Una de las cuestiones que más preocupa a los clientes es saber si sus ahorro corre peligro. Si formulan esta pregunta, el grupo que preside Emilio Saracho insta a los comerciales a señalar que «los ahorros están completamente seguros, como siempre lo han estado». Y añadir: «Es una pregunta entendible por el ruido mediático, pero ese ruido mediático no tiene nada que ver, ni afecta de ningún modo a los ahorros de los clientes».

El argumentario de Popular incluye otra cuestiones sobre la veracidad de las noticias sobre la caída en los depósitos del banco. En el caso de que un cliente formule esta pregunta, los empleados de las oficinas han de explicar que, aunque «efectivamente, se ha producido un ligero descenso en los depósitos, en ningún caso los volúmenes de los que se ha llegado a hablar».

Además, si un cliente duda de la solvencia del grupo, la entidad anima a los comerciales a soltar una ristra de cifras sobre las ratio de capital y recordar que «Popular tiene 11.000 millones en fondos propios y mayor capital que antes de la crisis».

A continuación, recogemos todas las respuestas que están dando los comerciales, cuando los clientes muestran su inquietud.

¿Qué hay de cierto en las noticias de los Medios que han apuntado a una caída en los depósitos del banco?

Efectivamente se ha producido un ligero descenso en los depósitos, en ningún caso los volúmenes de los que se ha llegado a hablar. Concretamente, se han reducido en 1.212 millones de euros, un 3,16%. No obstante, los depósitos a pymes han aumentado en más de 180 millones de euros.

En contrapartida, las cuentas a la vista han crecido un 1% en el trimestre. En definitiva, los depósitos de la clientela han descendido 800 millones de euros (-1%) y ha estado alineada con la caída del crédito rentable, que lo ha hecho en 1.200 millones de euros.

Por tanto, esta evolución de los depósitos ha estado alineada con la reducción del crédito rentable, lo que equilibra la ratio de Loan to Deposits hasta el 102%.

A la vista de los resultados, ¿los ahorros de los clientes están en riesgo?
Los ahorros de los clientes están completamente seguros, como siempre lo han estado. Es una pregunta entendible por el ruido mediático, pero ese ruido mediático no tiene nada que ver, ni afecta de ningún modo a los ahorros de los clientes.

Desde el punto de vista comercial, ¿cuál es el balance del trimestre?

El trimestre ha comenzado con falta de tracción, afectado por los cambios organizativos internos. No obstante, se ha registrado una mejora progresiva en febrero y especialmente en marzo, con volúmenes de contratación de crédito y depósitos significativamente más elevados que los de los meses precedentes.

¿A qué se deben las pérdidas que ha declarado el banco este trimestre?

El ejercicio se ha cerrado con unas pérdidas de 137 millones de euros. Los resultados se han visto afectados negativamente por el elevado esfuerzo en provisiones del negocio inmobiliario. El negocio principal ha registrado un beneficio de 180 millones de euros sobre un valor tangible en libros de 3.700 millones de euros, lo que supone una rentabilidad anualizada del 17,1%.

En cuanto al negocio inmobiliario, en los tres primeros meses del año ha tenido un resultado negativo de 317 millones de euros. Pese a este resultado, este primer trimestre ha sido muy prometedor en margen típico y en la reducción de balance inmobiliario.

¿Cuáles son exactamente las provisiones realizadas?

Este trimestre se han realizado provisiones por importe de 496 millones de euros: -360 millones de euros corresponden a provisiones de crédito por el aumento en las dotaciones del negocio inmobiliario, que pasan de 39 millones de euros del primer trimestre de 2016 a 175 millones de euros en el mismo periodo de 2017. De ellas, 175 son del Negocio Principal, por las recuperaciones y el peor desempeño en enero por la reestructuración y el ajuste de oficinas. -135 millones de euros son provisiones de inmuebles adjudicados, que se han incrementado en 46 millones de euros respecto al año anterior. Las provisiones realizadas sobre nuestros activos improductivos nos han permitido aumentar la ratio de cobertura hasta el 45,2%.

¿Cómo ha sido el balance de reducción de activos improductivos?

Los activos improductivos se han reducido un total de 569 millones de euros en el trimestre, con una caída de dudosos de 489 millones de euros y de inmuebles de 80 millones de euros. Excluyendo los fallidos, este es el primer trimestre con entrada neta de activos improductivos negativa, lo que implica un cambio de tendencia en términos de calidad del activo.

Además, la tendencia ha mejorado durante el trimestre, con recuperaciones y ventas de inmuebles que en febrero más que duplican las de enero, y marzo excede las de febrero en más del 60%.

¿Y el de las ventas de inmuebles?

El trimestre se ha cerrado con muy buenas perspectivas, ya que el 50% de los 459 millones de euros de ingresos por venta de inmuebles se han realizado en marzo. Las ventas minoristas de inmuebles han aumentado un 18,5% respecto al año anterior, especialmente apoyadas por las ventas de suelo. Además, la venta de carteras se ha reactivado en el tramo institucional medio, con una aportación de 17 millones de euros, tras su ausencia en tres trimestres.