La crisis de Popular reclama cada vez más la atención de las autoridades europeas. El Mecanismo Único de Resolución Bancaria (MUR), uno de los principales organismos de vigilancia de la banca en Europa, ha advertido a altos cargos de la Unión Europea de que el Banco Popular podría verse abocado a una resolución ordenada si no logra encontrar un comprador, según confirmaron a Reuters fuentes comunitarias.

Según informa la agencia, la presidenta del organismo, Elke König, ha lanzado recientemente un aviso preliminar para poner en conocimiento de las autoridades europeas los problemas a los que se enfrenta el sexto mayor banco español, asolado por una elevada cantidad de activos tóxicos en su balance, que totalizan unos 37.000 millones de euros.

Aunque el banco está sumido actualmente en un proceso de venta que podría hacer innecesaria su intervención, desde el MUR se valora que si esta operación fracasara las alternativas para el banco que dirige Emilio Saracho serían muy reducidas.

«König ha dicho (…) que el Mecanismo Único de Resolución (MUR) está siguiendo la situación (del Banco Popular) con particular atención con vistas a una posible intervención», dijo el alto cargo, añadiendo que los intentos de fusión de la entidad «podrían ser infructuosos».

Popular podría poner a prueba por primera vez la normativa europea de rescates

«Los preparativos generales están en marcha, aunque no se ha tomado ninguna medida concreta», dijo una segunda fuente.

En Europa existe cierta inquietud por el impacto que podría tener una intervención en Banco Popular. Si ésta llegara a materializarse, se trataría del primer caso en el que se usarían las reglas de resolución aprobadas por Bruselas en los últimos años para evitar que los contribuyentes tengan que volver a sufragar los rescates bancarios.

Esta normativa implica, básicamente, que primero serían los propietarios de bonos del banco los que tendrían que sufragar el coste del rescate, hasta cubrir al menos un 8% de los pasivos de la entidad. Aunque la problemática de Popular representa un caso aislado en el sistema financiero español, se teme que si se somete a pérdidas a los bonistas de la entidad, los costes de financiación del resto de bancos españoles pueda elevarse.

Ante un riesgo similar, Italia abordó a finales del pasado año el rescate del banco Monte dei Paschi esquivando la normativa europea, exigiendo que se considerara como un caso excepcional.

En mínimos históricos

En cualquier caso, desde Banco Popular se sigue insistiendo en que la dirección de la entidad sigue trabajando en las distintas opciones con las que cuenta para resolver a corto plazo su compleja situación. La entidad ha reconocido a los sindicatos que sólo tiene fondos suficientes para cumplir con las exigencias del BCE hasta finales del presente ejercicio.

Aunque la opción de una ampliación de capital, al tiempo que se ejecutan ventas de activos no aparece descartada, en el sector se considera que la única opción viable para el banco es la venta. En ese sentido, el banco tiene abierto un proceso que, a priori, debería cerrarse el próximo 10 de junio. Santander y Bankia figuran como las entidades que se han mostrado más predispuestas a abordar una compra de Popular, aunque en el sector se cree que BBVA mantiene un elevado interés por las entidad que preside Emilio Saracho.

Popular vale hoy sólo cinco millones más de lo que captó en su última ampliación

En medio de esta acuciante situación, las acciones de Popular sufrieron este miércoles un nuevo descalabro bursátil, al restar un 6,3%. De este modo, su cotización se sitúa en los 0,6 euros, el nivel más bajo de su historia. En el año ha perdido ya más de un tercio de su valor.

El banco vale a día de hoy 2.555 millones de euros, apenas cinco millones más del dinero que captó en el mercado hace menos de un año a través de una ampliación de capital. Estas cifras quedan muy alejadas de las pretensiones de Saracho, quien se había marcado el objetivo de obtener unos 4.000 millones con la venta de Popular.