Las nuevas tecnologías han venido para quedarse y para revolucionar el espacio empresarial. Internet entró en nuestras vidas, llegó, vio y transformó las reglas del juego. El modelo de negocio, el consumo, incluso la experiencia de cliente, todos han sufrido cambios gracias al tsunami digital. El espacio municipal La Nave, antigua nave Boetticher del distrito de Villaverde, ha acogido los días 6 y 7 de junio la conferencia internacional MoneyConf 2017, un encuentro donde se han reunido los principales actores mundiales de las finanzas tecnológicas y que reúne desde ayer a más de 1.500 personas de todo el mundo.

Es la segunda vez que MoneyConf se desarrolla en Madrid (en 2016 también se celebró en la capital y el año anterior, en Belfast), llega de la mano de los organizadores de Web Summit, el evento de startups más importante del mundo.

El objetivo del encuentro ha sido aportar un enfoque sobre cómo está cambiando el sector financiero a través de la tecnología financiera, el llamado fintech, lo que convierte MoneyConf 2017 en el lugar de encuentro mundial más importante de las principales instituciones financieras y nuevas empresas disruptivas internacionales.

Los 16.000 metros cuadrados de La Nave se han destinado durante esos dos días a la “experimentación y colaboración público-privada para la innovación abierta”, y allí tienen cabida “todas las empresas, entidades e instituciones orientadas a la innovación y a las tecnologías para las ciudades”, así como ciudadanos particulares con “ideas y ganas de participar en un ecosistema innovador”. Entrar en La Nave es lo más parecido a atravesar la Torre de Babel en la que pululan ciudadanos de todo el mundo con un objetivo común, las nuevas tecnologías, las startups, su relación con el futuro de la banca, y todos los posibles aplicaciones y usos en el entorno financiero.

La banca necesita transformarse y acostumbrarse al esquema cliente-plataforma-banco”, sostiene Warren Mead

Una de las conferencias más interesantes del primer día del MoneyConf fue la protagonizada por Ignacio Juliá Vilar, CIO de ING Group; Brett King, CEO de Moven; Anne Boden, CEO de  Starling Bank y Warren Mead, Partner Global Co-Lead de Fintech en KPMG, en la que debatieron sobre el cambio la evolución del modelo de banca a futuro en el contexto de la utilización de plataformas abiertas. ¿Cómo está evolucionando el negocio y cuál puede ser el final del camino? ¿Son realmente factibles y cambiarán para siempre las relaciones de las entidades con el consumidor de servicios y productos financieros?

Warren Mead, Global Co Lead de Fintech de KPMG, considera que la banca lleva más de 20 años utilizando la tecnología, pero nunca con las posibilidades que ahora se presentan. “La banca necesita transformarse y acostumbrarse al esquema cliente-plataforma-banco. Muchos productos y servicios bancarios se van a ofrecer a través de plataformas digitales. Esto es una realidad que también va a transformar de forma significativa la experiencia diferente al cliente”.

El futuro de la banca ya es presente. Si queremos hacer una transferencia ya no necesitamos ir a la sucursal, basta con tener un Smartphone para poder realizar cierto tipo de gestiones bancarias. “Los clientes están demandando cambios y esto es algo inevitable”, explica Anne Boden.

Cambio cultural

El entorno digital ha obligado a las entidades financieras a adoptar un cambio cultural y de su modelo organizativo, las ha llevado a apostar por la innovación.  Así se pone de manifiesto en el informe El nivel de madurez digital del sector financiero en España, elaborado por KPMG y Funcas para el lanzamiento del Observatorio de la Digitalización Financiera (ODF).

Según las conclusiones de este estudio, los bancos deben reinventar el modelo de relación con el cliente, pasando de un modelo tradicional más enfocado en el producto hacia un sistema Customer Centric que le garantice una experiencia personalizada e inmediata. Esta es, de hecho, la estrategia que actualmente más relevancia tiene en las entidades que han participado en el informe, señalada en un 81% de los casos.

Sólo las entidades que sean capaces de adaptarse a las nuevas reglas tendrán la posibilidad de sobrevivir

Las entidades bancarias son conscientes de las necesidades, la pregunta de Warren Mead es si están realizando la transformación digital a la velocidad necesaria. Sólo las entidades que sean capaces de adaptarse a las nuevas reglas tendrán la posibilidad de sobrevivir.

Para Pablo Orbiso, director responsable de Fintech & Blockchain de KPMG en España, el futuro de las entidades pasa por trabajar en un entorno de colaboración entre los distintos participantes, donde todos puedan aportar ventajas competitivas. “Hay diferentes corrientes. Por un lado, una más disruptiva, que piensa que la banca está destinada a desaparecer si no responde a los retos que se están planteando; y por otro lado, una visión más conservadora, que sostiene que el futuro está basado en la convergencia, que todo esto llegará a buen puerto y que el futuro de la banca se verá beneficiado por las ventajas que cada uno de los participantes pueden aportar (entidades, fintechs y otros participantes). Yo apuesto por esta última. El modelo de banca es innegable que está cambiando, pero está claro que la convivencia entre lo digital y lo físico debe existir. Hoy por hoy la oficina aporta un valor específico pero el cliente está cambiando y el rol del canal físico seguirá evolucionando. La visión de las generaciones está cambiando, no es lo mismo un cliente de 20 años que uno de 70.

 Terceras partes, gracias a la Directiva PSD2, podrán acceder a la información de bancos para proveer servicios

Pablo Orbiso pone otro ejemplo como centro del cambio. “Antes una hipoteca era un puro trámite administrativo repleto de papeleo, un producto bancario. Ahora, si un banco quiere ser competitivo debe pensar en lo que significa la firma de la hipoteca para esa familia, de manera que deben tener en cuenta ciertas consideraciones que antes no entraban en la ecuación. Los bancos tienen grandes retos de cara al futuro: personalización y valor añadido de sus servicios, proporcionar la mejor experiencia de cliente posible y las expectativas en constante evolución de los consumidores”.

Igual que Amazon es una plataforma que contacta consumidores con vendedores, la banca se va a tener que familiarizar con esta relación triangular. Para ello, terceras partes (gracias a la Directiva PSD2) podrán acceder a la información de bancos para proveer servicios. “Al mismo tiempo, debemos tener en cuenta que el sector financiero está altamente regulado, y la confianza del consumidor y la credibilidad de los participantes son ejes fundamentales del negocio. El marco normativo y los organismos regulatorios nacionales y supranacionales deben continuar velando por los intereses de los consumidores independientemente de cómo evolucione el sector”, concluye Pablo Orbiso.

¿Qué son las ‘fintech’?

Un nuevo concepto de negocio ha llegado al sector de las finanzas. Las empresas del ramo se han lanzado a utilizar tecnologías de la información para ofrecer servicios financieros para ganar eficacia, rapidez y para ahorrar costes. Esas empresas son las fintech, denominadas así por la contracción de las palabras inglesas finance y technology. Esas empresas –startups o entidades tradicionales que se han incorporado al nuevo negocio- ofrecen servicios tales como banca digital, pagos online, créditos a través de internet… Tecnología y finanzas, la combinación perfecta para mover ágilmente el dinero. En España existen alrededor de 200 empresas que ofrecen servicios fintech, que en el último año captaron más de 250 millones de inversión. “Estas cifras son solo la incipiente prueba del potencial de este sector para la economía de nuestro país”, apunta Marta Plana, general counsel de Digital Origin. “La aparición del mundo fintech ha supuesto una disrupción en el sector, Inmediatez, comodidad, transparencia, usabilidad, son algunas de las características que definen los nuevos servicios financieros a través de las nuevas tecnologías”.