El próximo lunes 19 de junio, el Ibex dará la bienvenida a un viejo conocido. Inmobiliaria Colonial volverá a formar entre los 35 elegidos del índice selectivo de la bolsa española, tras ser designado para sustituir a Banco Popular. Lo hará casi una década después de su salida, cuando los primeros síntomas del pinchazo de la burbuja inmobiliaria en España empezaba a sacudir a las cotizadas del sector.

Ahora, su retorno al Ibex aparece como símbolo preclaro de la reconversión y resurrección del ladrillo en la bolsa. La Colonial que regresa al índice tiene poco que ver con la que lo abandonó en abril de 2008. Tras verse fuertemente zarandeado por la crisis -entre 2008 y 2013 contabilizó pérdidas por valor de más de 6.850 millones de euros-, el grupo ha acometido una profunda reconversión cuya última señal ha sido la decisión de convertirse en Socimi.

En los últimos años, Colonial ha centrado su negocio en el negocio patrimonialista del alquiler de oficinas, centradas en su mayoría en Madrid, Barcelona y París. «Creemos que Colonial seguirá siendo uno de los principales beneficiarios de la fuerte demanda de nuevos locales de oficina en Madrid y Barcelona, dada la escasez de activos de alta calidad, lo que debería traducirse en mayores precios de alquiler», observan en Alantra.

Colonial, que llegó a valer menos de 200 millones en 2012, capitaliza hoy casi 3.000 millones

Con esta baza, unida a los cambios en su accionariado y el saneamiento de su estructura financiera, Colonial ha logrado emprender una escalada bursátil nada desdeñable. La compañía acumula un alza próxima al 14% en 2017, que se suma a la recuperación registrada en los años anteriores. La firma, que llegó a valer menos de 200 millones de euros en el verano de 2012, tiene hoy una capitalización próxima a los 3.000 millones de euros.

 

Pero Colonial no será el primer ejemplo en el Ibex de la recuperación del negocio inmobiliario. Desde finales de 2015, Merlin forma parte del índice, como principal referente del auge de las Socimi. La compañía presidida por Ismael Clemente es la firma del sector más valiosa de la bolsa española, con una capitalización que supera los 5.400 millones de euros. Bankinter acaba de mejorar su visión sobre el valor, destacando la evolución positiva de las rentas y de las tasas de desocupación, la notable visibilidad en generación de caja y dividendos y unos riesgos acotados por su razonable endeudamiento y la limitada exposición al segmento comercial.

Lo cierto es que las Socimi, una figura que hizo su entrada en la bolsa a finales de 2013, han sido la base de la recuperación del sector inmobiliario sobre el parqué español. Gigantes del negocio inmobiliario tradicional, como Metrovacesa o Fadesa han cedido su sitio en el parqué a nombres como Hispania, Axia Real Estate o Lar España, referentes, junto a Merlin, del auge de estas sociedades dedicadas al alquiler de viviendas y oficinas.

Pero en los últimos tiempos negocios más tradicionales -y más golpeados por la crisis- como el de la promoción inmobiliaria también vuelven a ver la luz. Fiel reflejo de esto ha sido el estreno este año en la bolsa española de Neinor Homes, que acumula un repunte del 10% desde su debut bursátil. Y otras firmas del sector como Aedas y Vía Célere también preparan su desembarco en bolsa.

Tras el auge de las Socimi, las promotoras empiezan a recobrar protagonismo sobre el parqué

Con todo esto y el repunte de algunos clásicos del mercado inmobiliario, como Renta Corporación, Urbas o Inmobiliaria del Sur -todos ellos ganan más del 20% en bolsa en lo que va de año-, el ladrillo vuelve a disfrutar de un protagonismo bursátil que no se veía desde los momentos previos al pinchazo de la burbuja. Los quince valores del sector que se mueven en el parqué español alcanzan ya una valoración próxima a los 15.000 millones de euros casi el triple de la valoración que alcanzaba el sector hace poco más de dos años, aunque aún lejos de los más de 30.000 millones que alcanzó antes del estallido de la crisis.

Y las perspectivas para el sector siguen siendo favorables. Como observan en Alantra, «el mercado inmobiliario sigue recuperándose en línea con la tendencia observada en 2016, tanto en volumen como en precios (las transacciones de vivienda alcanzaron las 404.000 unidades, creciendo un 14% interanual y los precios subieron un 4-5%). Estamos seguros de que 2017 será otro buen año para el sector de la vivienda, ya que el empleo sigue creciendo y los créditos hipotecarios se recuperan».