Nueve meses después de anunciarse, el 12 de septiembre, que el Ayuntamiento de Madrid perseguiría la “nulidad radical” de la venta de 1.860 viviendas de protección oficial a fondos buitre en 2013, el equipo de Manuela Carmena ha reactivado su iniciativa: pedirá este viernes cancelar la venta de una primera remesa de promociones de VPO vendidas por el anterior equipo de Ana Botella al fondo Blackstone. Así lo ha podido confirmar El Independiente a través de fuentes municipales.

Con esta actuación, adoptada en el consejo de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) y que se va a anunciar a lo largo de la mañana, la Corporación de Ahora Madrid despeja los problemas burocráticos y legales que ha tenido para cumplir con lo anunciado en septiembre: de acuerdo con varias personas consultadas, la inexistencia de documentos en la EMVS que probaran la transacción con fondos como Fidere ha entorpecido el proceso. El «acto administrativo», necesario para anular la venta, no existe porque o no se ha firmado o se ha destruido.

Así que finalmente el consejo de administración de la EMVS va a optar por pedir la «nulidad radical» de la venta del lote de 1.860 VPO traspasado a Blackstone por 128,5 millones en 2013 ante la «ausencia de acto administrativo», confirman varias partes. El anuncio lo realizará la vicealcaldesa y delegada de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras.

Patata caliente para Cifuentes

El comienzo de la petición apunta inicialmente a 18 viviendas de la calle Lope de Vega de Madrid, en pleno centro de la capital. El pasado 11 de mayo trascendió que una sentencia prohibía a los fondos buitre desahuciar a los inquilinos de las viviendas de VPO, como vienen denunciano los afectados.

Tras la decisión del consejo de la EMVS, la petición debe ser aprobada por el Pleno del ayuntamiento, y de ahí pasaría al Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid. En otras palabras, la patata caliente la tendría al final el Gobierno de Cristina Cifuentes, que deberá o bien sancionar la venta de VPO a fondos buitre y reclamar la nulidad o bien defender lo que hizo el equipo de Ana Botella.

De revertirse la venta, el Ayuntamiento de Madrid recuperaría las propiedades traspasadas y Fidere-Blackstone el dinero que abonó, casi 130 millones. Fidere compró viviendas en Madrid ciudad y en la comunidad por valor de 200 millones y el valor actual de mercado de esas promociones -con la recuperación del ladrillo a pasos de gigante- se sitúa en 660 millones.