Facebook ha declarado la guerra a la propaganda extremista. Bajo el título Iniciativa para el Valor Civil Online (OCCI, por sus siglas en inglés), la red social ha anunciado este viernes el lanzamiento de un programa para entrenar y financiar a organizaciones locales en Reino Unido en la tarea de combatir el material extremista en Internet.

Esta iniciativa pretende capacitar a las organizaciones no gubernamentales para ayudarles a supervisar y responder a los contenidos extremistas en la red y crear un centro de apoyo específico para que puedan comunicarse directamente con Facebook, según explica Reuters.

«No hay lugar para el odio o la violencia en Facebook», ha señalado Sheryl Sandberg, responsable de operaciones de Facebook. «Utilizamos tecnología como la Inteligencia Artificial para encontrar y eliminar la propaganda terrorista y contamos con equipos de expertos en lucha contra el terrorismo y revisores por todo el mundo para mantener los contenidos extremistas fuera de nuestra plataforma», añadió.

Esta iniciativa de Facebook se produce como respuesta a la oleada de críticas que han enfrentado las principales compañías tecnológicas, en algunas ocasiones desde el propio gobierno británico, tras los recientes atentados en Reino Unido, por no actuar con suficiente agilidad para eliminar la propaganda extremista en la red y procurar, así, entornos seguros donde los extremistas pueden lanzar sus mensajes. Otras compañías como Google y Twitter también han sido señaladas por sus débiles estructuras para la eliminación de mensajes de odio en sus plataformas.

Además de Reino Unido, gobiernos como el alemán o el francés han encabezado en los últimos tiempos diversas iniciativas para forzar a las empresas de Internet a reforzar sus medidas contra el contenido violento.

La red social ha sido criticada tras los últimos atentados por su inacción ante el extremismo

Facebook ha anunciado recientemente que comenzará a utilizar inteligencia artificial para ayudar a eliminar el contenido inapropiado de esa red social. Una de las primeras aplicaciones de la tecnología es identificar el contenido que claramente viole los términos de uso de Facebook, como fotografías y videos de decapitaciones u otras imágenes grotescas, y hacer que los usuarios ya no puedan subirlas al sitio web.

«Sabemos que tenemos que hacer más, pero a través de nuestra plataforma, de nuestros socios y de nuestra comunidad, continuaremos aprendiendo a mantener la violencia y el extremismo fuera de Facebook», ha indicado Sandberg.

El gigante de las redes sociales ha realizado diversos talleres de formación con más de 100 organizaciones antiextremismo en toda Europa y ha llegado a 3,5 millones de personas a través de su página de Facebook.

En Reino Unido, está alentando a visitar la página de OCCI, para compartir historias, contenido e ideas. «Esta es una valiosa y muy necesaria iniciativa de Facebook para ayudar a enfrentar el extremismo» ha señalado Brendan Cox, viudo de la parlamentaria británica Jo Cox, asesinada el pasado mes de junio. «Todo lo que ayude a empujar a los extremistas aún más hacia los márgenes es muy bienvenido. Las plataformas de redes sociales tienen una responsabilidad particular para abordar el discurso de odio que con demasiada frecuencia se ha permitido que florezca en la red», apunta Cox.