El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha hecho una jugada maestra en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) de este viernes, al asegurarse el apoyo de Canarias en la votación de los objetivos de estabilidad 2018-2019, que se debatirán el martes en el Congreso de los Diputados y, al mismo tiempo, lograr que la consejera de Hacienda de Extremadura, Pilar Blanco-Morales, del PSOE, cambie la dirección de su voto del rechazo a la abstención. Dicho de otro modo, Montoro despeja el camino al Presupuesto de 2018 y ha roto el frente autonómico del PSOE de un plumazo.

Para ello, ha repartido hasta 2.200 millones de euros entre la comunidades autónomas. De estos, 1.000 millones corresponden a la elevación del objetivo de déficit del 0,3% del PIB al 0,4% en 2018 -se suman 1.000 millones más si tiene en cuenta el incremento de una décima también en 2019- y otros 1.200 millones de euros por la liquidación definitiva del ejercicio de 2015.

Esta cantidad se sumará a los 7.424 millones de euros que ya se repartieron a principios de año como liquidación provisional. La suma de ambas cantidades alcanza los 8.624 millones de euros. Más allá de las cifras, Cataluña destaca como clara beneficiaria, puesto que acapara alrededor del 20% de las cantidades.

Reunión del Consejo

Los consejeros económicos de las comunidades autónomas han recibido esta batería de millones en un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en el que casi todo ha salido según lo previsto.

Además de la mayoría cualificada del Gobierno, han votado a favor las comunidades autónomas del PP, con la oposición del PSOE, que ya habían avanzado esta decisión al considerar poco serio que el Ejecutivo haya presentado dos objetivos en una sola semana. Sin embargo, la votación ha cambiado respecto al anterior CPFF en dos comunidades autónomas.

Canarias ha pasado de la abstención al voto favorable, después de que el ministro de Hacienda se haya comprometido a revisar la regla de gasto de las comunidades para que aquellas que tienen superávit pueda destinar parte a inversiones financieramente sostenibles, como ocurre con los ayuntamientos. Canarias es una de las regiones más saneadas, por lo que no se siente concernida por la relajación del déficit.

Con este apoyo, el Gobierno se asegura además un apoyo de cara a la convalidación de los objetivos de estabilidad en la votación del martes en el Congreso de los Diputados, con lo que con los votos, entre otros, de Ciudadanos, Coalición Canaria y Nueva Canaria, y la oposición de PSOE, todo apunta a que se repetirá el guión de la aprobación de los Presupuestos de 2017.

El PSOE pierde una pieza por el camino

Sin embargo, la sorpresa ha saltado con el cambio del voto en Extremadura, que se ha salido del bloque de rechazo a la abstención. Los consejeros socialistas han sostenido, en términos generales, que existe libertad de voto dentro del PSOE y que esto no supone una ruptura.

También lo ha considerado así la propia consejera autonómica extremeña, que se ha esforzado por argumentar su decisión. Blanco-Morales ha asegurado que no está de acuerdo “ni con el fondo ni con las formas”, es decir, con la modificación in extremis de los objetivos de déficit autonómicos. Sin embargo, ha explicado que dada la situación económica de la comunidad autónoma, no podía por más que abstenerse.

Extramadura cerró el año 2016 con un déficit del 1,6%, más del doble del objetivo previsto, por lo que una relajación de una décima para 2018 se acerca más a lo que su consejera ha calificado de “compromiso realizable”.

Además, recibirá 30 millones de euros por la liquidación extra de 2015, lo que eleva los ingresos por esta vía a 178,8 millones.