Liberbank está en el punto de mira del mercado. Tras el colapso de Popular, la debilidad financiera del grupo que dirige Manuel Menéndez dada su elevada exposición inmobiliaria le ha convertido en blanco de ataques de inversores especuladores. La CNMV, a diferencia de cómo actuó en el caso de Popular, ha prohibido las posiciones bajistas sobre el valor hasta el próximo 13 de septiembre.

Grandes inversores y analistas de banca advierten de que esta restricción provoca que la formación del precio de la acción esté distorsionada. Paralelamente, consideran que el plazo de la prohibición fijado por el regulador no es suficiente para reducir los activos tóxicos (Non Performing assets), de modo significativo, para contentar al mercado.

El BCE podría exigir a Liberbank que eleve sus provisiones, tras la caída de Popular

Los analistas de Santander, que han rebajado drásticamente el precio objetivo de Liberbank desde 2,24  hasta 0,86 euros y han modificado la recomendación de compra de comprar a mantener, consideran que, tras la intervención de Popular, “los reguladores podrían exigir a la entidad que eleve las coberturas de los activos inmobiliarios y la ratio de solvencia en relación a éstos hasta niveles similares a la media del sector”.

Al cierre del primer trimestre, Liberbank tenía activos problemáticos por valor de 6.051 millones en términos brutos y 3.653 millones en neto, con una cobertura total del 40%, por debajo del 55% que presenta de media la banca española. Para cubrir esta diferencia, la entidad necesita 925 millones de euros de provisiones adicionales, según consta en un reciente informe de Santander al que ha tenido acceso El Independiente.

El bróker de Santander reduce el precio objetivo de las acciones de Liberbank de 2,2 a 0,8 euros

Junto a ello, el bróker del grupo que preside Ana Botín ha calculado la ratio resultante de comparar el total de activos tóxicos con la solvencia de Liberbank. Resulta 1,8 veces, cuando la media del sector se sitúa en 0,9 veces. Para ponerse al nivel de sus competidores, necesitaría capital adicional por 1.251 millones.

Por su parte, Liberbank puntualiza que la tasa de coberturas es menor a la homogénea del sector porque “no incluyen condonaciones y quitas por adjudicados”. Y defiende que sus niveles de cobertura son adecuados, dada la reciente evaluación del valor de sus colaterales.  “La cartera inmobiliaria está tasada en 2016 y 2017 -en su práctica totalidad de manera individualizada-, por lo tanto el volumen y valor de esos activos está actualizado de manera rigurosa; su situación es clara, transparente y sin ningún tipo de incertidumbre”, señalan fuentes de Liberbank.

A este respecto, Santander apunta que, “desafortunamente, las valoraciones de los activos no son una garantía del precio final de las transacciones”. En este sentido, recuerda que “Popular aprobó el AQR (Asset Quality Review) que llevó a cabo el BCE en octubre de 2014 con un pequeño ajuste a la baja de 57 puntos básicos que dejaba su solvencia CET1 en 10,63%, basada en las valoraciones a precio de mercado realizadas por Oliver Wyman”.

Cuestión de tiempo

Un factor clave para el futuro de Liberbank es el tiempo del que disponga para sanear su balance y recuperar la confianza de los inversores.
“El quid de la cuestión, en nuestra opinión, es cuánto tiempo tiene Liberbank para hacer que sus niveles de cobertura estén en línea con el sector. Si el regulador exigiera un aumento inmediato de las coberturas de los activos improductivos hasta el 55%, requeriría 925 millones y sufriría un efecto negativo de 500 putos básicos en la ratio de capital, que actualmente se sitúa en el 11,1%. Muy probablemente tendría que hacer una ampliación de capital con un descuento significativo”, explican los analistas de Santader.

“Sin embargo, si a Liberbank se le da más tiempo para reducir su cartera con venta de activos y continúe con las provisiones, prevemos que para 2019 sólo necesite 685 millones o un impacto de 370 puntos básicos en la ratio de solvencia CET1”, apuntan.