La compra del Popular por parte de Santander por un euro simbólico ha sido tan bien recibida por los inversores que ni siquiera el anuncio de una ampliación de capital por 7.000 millones para digerir la adquisición ha tirado el precio de la acción. Algunos banqueros señalan que la compra de Popular, tras su resolución por parte de Europa, ha sido un “pelotazo” para Ana Botín.

Si se cumplen las previsiones del grupo que preside Rodrigo Echenique, la operación tiene visos de convertirse en una de las más rentables de los últimos años. Santander calcula que en los próximos tres años, Popular ganará 2.345 millones de euros. Espera un beneficio neto de 570 millones para 2018; 825 millones en 2019, y 950 millones en 2020, contando sinergias por 500 millones, según consta en la presentación de la operación registrada en la CNMV.

Augura un retorno sobre la inversión del 14% a partir de 2020, mientras algunos expertos elevan el ratio al 20%

Santander, cuyo volumen de activos en España superará los 465.000 millones, espera que la operación genere un retorno sobre la inversión (ROI) del 13-14% en 2020, una cifra que está por debajo de la augurada por algunos profesionales de la inversión.

Firmas como Alantra señalan que el banco está siendo muy prudente con esta previsión. La antigua N+1 pronostica un incremento del retorno del 20%. “El objetivo de beneficio de 950 millones para 2020 no incluye una potencial subida de tipos de 100 puntos básicos, que supondría un incremento del beneficio de más de 150 millones de euros, mientras que sí contempla un impacto negativo en los ingresos del 9% y un coste de riesgo de 60 puntos básicos, cuando la media del sector oscila entre 30 y 40 puntos básicos”, recoge en un informe.

El proceso de resolución que llevó a cabo Europa, a través del bail in (rescate desde dentro), ya generó por sí mismo 2.000 millones de euros de capital, tras la amortización de todas las acciones y la conversión en capital de la deuda subordinada. En total, la operación supone un badwill (fondo de comercio) de 10.000 millones para Santander, calculan desde Fidentiis, lo que le permite cómodamente elevar las coberturas sobre los 30.000 millones de euros en activos inmobiliarios de Popular.

Santander ya ha anunciado provisiones por importe de 7.200 millones para cubrir la exposición a estos activos tóxicos: 4.700 millones para activos inmobiliarios y 2.500 para créditos morosos inmobiliarios. Así, las coberturas del 45% que tenía Popular suben hasta el 69% de su valor, cuando la media del sector está en el 52%.

Poder de fijación de precios en el negocio de pymes

Con la integración, la entidad resultante tendrá una cuota de mercado en crédito del 20% y una cuota del 25% en pymes. El control de la cuarta parte de este negocio de pequeñas empresas es una buena noticia para el grupo y sus accionistas, pero puede suponer un riesgo para la competencia.

Elena Ipaguirre, directora de servicios financieros de S&P, valoró muy positivamente la compra de Popular por parte de Santander al poco de conocerse, señalando, entre otros factores, el poder de fijación de precios que su elevada cuota en este segmento le confiere. La operación “fortalece su posición en mercado español, le da posición relevante en el mercado de pymes, que es el segmento en el que todos los bancos se están enfocando, ratifica su poder de fijación de precios y ofrece posibilidad de mejora de eficiencia importantes”, señaló Fuster.