“Las tensiones políticas en Cataluña han aumentado en las últimas semanas y puede escalar aún más antes y después del referéndum del 1 de octubre. CaixaBank es el banco español más expuesto. El 26% de sus sucursales están en ese territorio”, señala Goldman Sachs en un informe sobre el grupo catalán.

El órdago secesionista es uno de los argumentos que el gigante de Wall Street arguye para eliminar al banco que lidera Gonzalo Gortázar de su lista de valores favoritos. Desde mediados de mayo, Goldman Sachs aconsejaba comprar títulos de CaixaBank. Ahora, sin embargo, rebaja la recomendación sobre el valor hasta “neutral”. Recorta el precio objetivo de 5,20 euros a 4,95 euros. Las acciones del grupo caen hoy en bolsa.

El gigante del Wall Street advierte de que el 26% de las oficinas del grupo están en Cataluña

El banco americano señala que CaixaBank está demostrando ser un beneficiario clave de la recuperación española, gracias a la mejora del crédito, la estabilización de los diferenciales por el crecimiento del crédito al consumo y  por las menores provisiones ligadas al sector inmobiliario con precios de venta de en torno al 15% por encima del valor en libros en el primer semestre del año.

Sin embargo, Goldman apunta que en los últimos meses las expectativas sobre el banco se han rebajado por las tensiones políticas; por la perspectiva de que la primera subida de tipos de interés del BCE se retrase hasta el segundo semestre de 2019, frente a la expectativa de que llegase en la primera mitad del año; y porque ha empeorado la calidad del crédito a las familias.

“A pesar del fuerte crecimiento del PIB y del empleo en España, hemos observado un deterioro en la calidad crediticia de los préstamos a los hogares en los últimos trimestres, con el índice de morosidad de todo el sistema alcanzando el 5,5% en el segundo trimestre, 23 puntos básicos que el trimestre anterior. Aunque todavía es pronto para llegar a una conclusión, esto podría indican cierta ralentización de la actividad global en España y podrían llevar a los bancos a reducir la producción de los préstamos al consumo”, expone Goldman.

El banco apunta, por tanto, más allá del referendum catalán, como principales riesgos para CaixaBank, “una situación macroeconómica peor de la esperada, en particular en torno a la recuperación inmobiliaria en España” y “operaciones corporativas”.