Apenas 18 meses después de su vuelta a España, Uber ha convertido a Madrid en su nueva base de operaciones para el sur de Europa. La plataforma ha establecido en la capital española su nueva oficina, que dará servicio a Portugal, Israel, Italia, Grecia y Turquía, en The Cube, el nuevo espacio de innovación y emprendimiento que se ha inaugurado este jueves en el este de la ciudad.

En sus más de 700 metros cuadrados estarán los trabajadores del servicio de transporte de la aplicación, así como aquellos que se encargan de la gestión de UberEATS, el servicio de reparto a domicilio de comida de la compañía. «Estar cerca del ecosistema emprendedor nos hace mucha ilusión», ha explicado el portavoz de Uber, Yuri Fernández.

De la misma manera, la plataforma ha anunciado un nuevo director para España. Juan Galiardo sustituirá así a Carles Lloret, que hasta ahora se encargaba de la operativa en la geografía española. Lloret seguirá con sus funciones como director operativo del Sur de Europa, pero ahora será Galiardo el que esté a cargo de la operativa en cuanto a movilidad.

Él mismo ha sido el encargado de anunciar el nuevo sistema de precios de los trayectos de Uber. Madrid se convertirá en la segunda ciudad de Europa, y la primera de la zona sur, con el sistema de tarifas cerradas. A partir del 22 de septiembre los usuarios de la aplicación sabrán el coste exacto de un viaje, y no una estimación como hasta ahora. «Es lo que nos pedían nuestros usuarios, y se lo hemos dado», ha dicho Galiardo. Esta nueva herramienta se basará en un algoritmo que tiene en cuenta los millones de trayectos realizados por los clientes de Uber de cara a calcular ese precio concreto.

«El crecimiento dentro de Madrid es brutal. Ya hemos superado el millón de descargas de la aplicación, y tenemos más de 20.000 y 30.000 usuarios nuevos cada semana. Cada día formamos más parte de la vida de los madrileños», ha afirmado Galiardo.

Ese nuevo sistema de precios también va a traer un cambio en las tarifas base. Ahora el coste mínimo de un trayecto será de 5,5 euros, superior a los cinco euros redondos que hay a día de hoy. Sí que habrá una reducción en el coste por minuto, que baja un 50% hasta 10 céntimos, pero aumenta el precio por kilómetro hasta 1,25 euros. Así, ir desde el aeropuerto de Madrid-Barajas hasta la Avenida de América, principal entrada a la ciudad desde ese punto, saldrá por 15,64 euros, frente a los 30 euros que cuesta ir en taxi.