El Gobierno sigue haciendo campaña para alejar a los ciudadanos catalanes de las eventuales urnas el próximo 1 de octubre o, al menos, del voto favorable a la desconexión de Cataluña del resto de España.

El turno le ha tocado a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, quien se ha dirigido a los 1,5 millones de pensionistas catalanes para advertirles de que sus ingresos estarán garantizados si se mantienen dentro de la caja única de la Seguridad Social, pero que en un escenario de independencia el panorama se dibuja oscuro.

La ministra, que se ha reunido este lunes con los directores provinciales de la Seguridad Social en Cataluña, ha advertido que a día de hoy alrededor del 25% del déficit de la Seguridad Social está en Cataluña, donde el agujero de las pensiones alcanza la friolera de 4.700 millones de euros –más de 18.000 millones en toda España–.  Sin embargo, ha recalcado que, pese a este desfase, «las pensiones se pagan puntualmente gracias a la solidaridad del Estado».

Solo entre los meses de enero y julio de este año, el déficit que está afrontando Cataluña en el ámbito de la Seguridad Social es de 1.900 millones de euros, de los que 1.400 millones se centralizan en Barcelona, «quizás la provincia con mayor déficit en sus sistema en toda España», ha ahondado Báñez.

Así pues, esto es lo que, según el Gobierno, se llevaría como herencia una Cataluña independiente. «La quiebra de la caja única de la Seguridad Social es el mayor riesgo que podría tener la Seguridad Social en Cataluña», ha afirmado la ministra de Empleo, para insistir a renglón seguido que, esa misma caja es la que cada mes paga la nómina de los pensionistas, por lo que, al mismo tiempo, su mantenimiento «es la mayor garantía y confianza para los pensionistas catalanes».

«Queremos mandar desde aquí nuestra tranquilidad y confianza de manera especial a los pensionistas catalanes, porque nadie va a poner en riesgos su presente y futuro», ha concluido.