La cadena de supermercados Eroski se pone manos a la obra para refinanciar la deuda de 2.275 millones  que mantiene con las entidades financieras y que expira en 2019. Ha fichado a Morgan Stanley como asesor financiero para que negocie con sus acreedores nuevas condiciones más favorables, y la primera reunión se acaba de celebrar hace unos días, confirman a El Independiente fuentes próximas a las conversaciones.

El proceso cuenta con un claro protagonista: Santander. Tras la compra de Popular a principios de junio, el grupo que preside Ana Botín se ha convertido en el mayor acreedor de la compañía perteneciente al Grupo Mondragón. Al cierre de julio, Santander tenía comprometidos 520 millones de euros, casi la cuarta parte de los 2.275 millones que adeuda Eroski.

Tras Santander, BBVA, con 350 millones de deuda en su balance, es el banco que más se juega en la refinanciación. Le sigue Caixabank, con 255 millones y, con montantes más discretos, Sabadell (175 mill0nes), Bankia (140 millones), KutxaBank (117 millones) y Caja Laboral (69 millones). Los restantes 640 millones se reparten entre una docena de entidades más.

La sociedad se ha comprometido con los bancos a reducir su deuda hasta los 1.600 millones en 2019, tal como señaló el presidente del grupo Agustín Markaide, antes de verano, en el Foro Europa, en Bilbao.

La cooperativa da por terminadas sus desinversiones y aspira a llegar a un acuerdo continuista con la banca

En enero de 2015, la cooperativa llegó a un acuerdo con los bancos acreedores para aprobar un plan de reestructuración de deuda por 2.515 millones de euros -procedente, en su mayoría, de la unificación de dos préstamos sindicados de 2007 y 2009-, en varios tramos que exigía realizar fuertes desinversiones inmobiliarias y de negocio.

Ahora, sin embargo, la compañía vasca aspira a llegar a un acuerdo de refinanciación ordinaria en términos continuistas con unas condiciones más favorables que le permitan mantener un equilibrio entre la amortización de la deuda y la generación de recursos para mantener la actividad, al tiempo que realiza nuevas inversiones. Este año planea abrir en torno a una decena de nuevas tiendas.

La cadena de supermercados, que desde 2007 ha amortizado deuda por una cifra récord que supera los 1.500 millones de euros, da por terminado el proceso de desinversiones, después de haber vendido el pasado mes de julio más de 100 perfumerías If a Douglas.

Rechaza de plano que esté planteándose la venta de Caprabo, pese a los rumores en torno a una posible operación.

Reestructuración

El acuerdo al que Eroski llegó con sus acreedores en 2014 para matenerse a flote con una deuda de más de 2.500 millones incluía varios tramos de deuda. El primero, el senior de más calidad, constaba de 791 millones con vencimiento el 31 de julio de 2019, con unos intereses que oscilan entre el 2,5% y 5% total en función de la generación de caja de la compañía.

El plan contemplaba otro tramo de deuda no estructural de 948 millones de euros, a cinco años a un tipo medio del 3,75%, ligada a la mejora del ebitda (resultado bruto de explotación) y al cumplimiento del plan de negocio acordado.

La cadena tenía otro paquete de deuda ligado a desinversiones por 300 millones de euros, que la cadena de alimentación ya ha acometido.

Eroski ha amortizado deuda por más de 1.500 millones en los últimos 10 años

Respecto a la deuda inmobiliaria, por 105 millones de euros, el tramo se estructuró de tal forma que no drenará recursos del grupo y estuviese supeditado a los resultados de la actividad inmobiliaria de la cooperativa.

Por parte de las entidades financieras que están revisando el plan de negocio de cara a reformular el contrato, señalan que «de momento no hay incumplimientos, ni vencimientos a corto plazo, pero el escenario de negocio hace recomendable sentarse a la mesa», al tiempo que apuntan que «la llegada de Mercadona a la zona de norte de España, donde Eroski tiene el grueso de su negocio, está empezando a hacer daño a la cooperativa vizcaíana».