El sector tecnológico se encuentra en ebullición. Los ritmos vertiginosos de innovación, marcados por desarrollos como los dispositivos inteligentes, los vehículos autónomos o el llamado Internet de las cosas obliga a las compañías del sector a posicionarse para poder sacar el máximo rédito a esos incipientes mercados.

En este contexto se enmarca la que apunta a ser la mayor compra de la historia de una compañía tecnológica. Broadcom, uno de los mayores fabricantes de semiconductores del mundo, ha lanzado una oferta para adquirir al fabricante de chips Qualcomm por unos 130.000 millones de dólares (algo más de 112.000 millones de euros). La operación duplicaría la que hasta ahora había sido la mayor adquisición del sector: los alrededor de 60.000 millones de dólares que Dell pagó por EMC en 2015.

Con la compra de Qualcomm, Broadcom se posicionaría como el tercer mayor fabricante de chips del mundo, sólo superado por Intel y Samsung Electronics. Ambas compañías combinadas alcanzarían una valoración de mercado ligeramente superior a los 200.000 millones de dólares (unos 172.500 millones de euros), según su capitalización actual. “Esta transacción complementaria posicionará a la compañía combinada como un líder global de comunicaciones con una impresionante cartera de tecnologías y productos. No haríamos esta oferta si no estuviéramos seguros de que nuestros clientes globales aceptarían la combinación propuesta”, señalaba en un comunicado el presidente de Broadcom, Hock Tan.

La noticia también ha recibido el respaldo de los expertos. “La combinación de las dos compañías podría generar fuertes sinergias y crear un negocio inalámbrico dominante y un poderoso líder mundial de semiconductores”, señala Mike Walkley, analista de Cannacord Genuity, en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Ambas compañías formarían el tercer mayor fabricante de chips del mundo por detrás de Intel y Samsung

También en Nomura se muestran optimistas con los beneficios de la fusión y calculan que la compra de Qualcomm supondría para Broadcom una ganancia adicional de unos 25 dólares por acción en 2019 y hasta 28 dólares en 2020.

Sin embargo, el banco japonés considera que la oferta de 70 dólares por acción (que se estructura en unos 60 dólares en efectivo y otros 10 dólares en acciones de Broadcom) resulta muy baja y calculan que podría llegar a elevarse hasta 10 dólares más, lo que acercaría el valor de la operación a los 150.000 millones.

Precisamente, desde Qualcomm ya han deslizado su disposición a rechazar la oferta de Broadcom, que consideran oportunista. Las acciones de Qualcomm subían este lunes algo más del 1% y acumulan una revalorización del 14% desde que el pasado viernes surgieron las primeras noticias que apuntaban a una oferta por parte de Broadcom. Pero aún así acumula recortes superiores al 20% en los últimos tres años.

Choque con Apple

Una de las claves de este mal desempeño bursátil ha sido el litigio que mantiene con Apple a causa de sus licencias de chips para dispositivos móviles. El conflicto judicial entre ambas partes es muy largo, con cruces de acusaciones que se remontan a 2011. Qualcomm llegó a acusar al gigante tecnológico de provocar que los iPhone que llevaban sus chips fueran mucho más lentos que aquellos que tenían en su interior los de Intel.

Eso ha provocado que el volumen de negocio del fabricante de San Diego haya mermado con el paso de los tiempos, mientras esos cientos millones de dólares en pedidos iban camino del cuartel general de Intel en Santa Clara.

El último capítulo de una batalla judicial que va a dañar a ambas parte es la demanda de Qualcomm para que Apple no pueda fabricar en China, un movimiento que no va a ir a ningún lado, como ya ocurriera cuando pidieron a un juez que prohibiera la venta de iPhones en Estados Unidos.

Qualcomm se encuentra inmerso en una batalla judicial con Apple que genera notable incertidumbre

Algunos analistas consideran que la dirección de Broadcom, que mantiene una fluida relación comercial con Apple, podría conseguir encauzar este conflicto. En cualquier caso, firmas de análisis como Nomura no descartan que el fabricante de semiconductores opte por la venta de QTL, el negocio de licencias de Qualcomm, afectado también por problemas regulatorios en distintos países y por el que podría llegar a obtener hasta 25.000 millones de dólares para financiar la operación.

Aunque la operación es considerada sensata por la mayor parte del mercado, algunos analistas han puesto el foco en que la integración de Qualcomm dejaría a Broadcom en una posición de fuerte dependencia del volátil negocio de los dispositivos móviles, con un peso sobre el conjunto del negocio del 65%.

El anuncio de la oferta por Qualcomm se produce pocos días después de que la dirección de Broadcom, que tiene su sede en Singapur, anunciara tras una reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sus planes de trasladar su domicilio a Estados Unidos, lo que se interpreta como un paso tendente a facilitar la adquisición de compañías estadounidenses como Qualcomm.