El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, reúne en su persona y cargo una amalgama de puntos de vista desde los que analizar la deriva del proceso independentista en Cataluña y lo que pueda ocurrir a partir de la elecciones del próximo 21 de diciembre. Nacido en Asturias, ha pasado más de media vida en Cataluña, donde fue secretario general en la federación autonómica del sindicato desde 1990 hasta 2016, cuando cogió el puente aéreo a Madrid para sustituir a Cándido Méndez como máximo responsable de la organización.

Un periplo así le ha dotado de una visión plural en lo personal, que estos días compatibiliza con su apoyo a la ex consellera de Trabajo catalana, Dolors Bassa, también líder de los ugestistas en Girona y en estos momentos en prisión preventiva en la cárcel de Alcalá-Meco por su participación en la declaración unilateral de independencia (DUI).

Aunque UGT se negó a participar en la huelga general planteada por la Intersindical CSC del pasado jueves, la organización ha convocado una batería de movilizaciones en las próximas dos semanas para pedir la liberación del ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, y los siete ex consellers presos. Al calor de esta reivindicación, Álvarez asegura en una entrevista concedida a este periódico que “deberían salir lo antes posible de la cárcel”.

Los ex consellers deberían salir de la cárcel lo antes posible”

En su opinión, “se trata de que rindan cuentas ante la justicia, pero con garantías” y la prisión preventiva no está dentro de ellas. Según señala, “si hubieran querido eludir a la justicia, ya lo habrían hecho, no se habrían presentado a declarar en Madrid”.

El que no lo ha hecho aún es el ex president de la Generalitat, Carles Puigdemont. Y ese parece el motivo, afirma Álvarez, de que los ex consellers estén en prisión. “Porque alguno no haya acudido ante la Justicia no tienen que pagar los demás, que sí han ido. Es como si fueran rehenes”, asevera.

“La justicia no es venganza”

Más concretamente, Álvarez habla del caso de Dolors Bassa. “Hay que pensar en la presunción de inocencia. Los independentistas tienen que ser conscientes de que la justicia tiene que seguir su curso, pero la justicia también debe aplicarse con garantías. La ex conseller ni es rica, ni tiene nada más que su salario, ni ha eludido a la justicia, ni puede ya seguir cometiendo actos como los que se le imputan”, afirma para insistir en que su ingreso en prisión preventiva resulta desproporcionado.

Y es entonces cuando resume su parecer sobre esta oleada de encarcelamientos: “La justicia está para hacer justicia, no para hacer venganza”.

En este sentido, Álvarez cree que el Tribunal Supremo ha abierto “una puerta positiva” al dejar en libertad bajo fianza a cuatro de los cinco ex miembros de la Mesa del Parlament y sin medidas cautelares al diputado y ex miembro de la misma, Joan Josep Nuet.

La liberación facilitaría el proceso electoral

Además, el secretario general de UGT ha sugerido que “la liberación de los ex consellers facilitaría el proceso electoral” del próximo 21 de diciembre, al tiempo que “mejorará la imagen internacional de España”. “Hay países que no entienden que se decreten prisiones preventivas a estas personas”, asegura.

La liberación de los ex consellers facilitaría el proceso electoral”

Y es que, Álvarez es optimista frente al 21-D. Cree que, “pase lo que pase, la situación será diferente y se entrará en un proceso de estabilización”, pero recuerda que “estamos en una nueva dinámica en la que nadie va a revisar los posicionamientos de fondo” y, además, en la que “nadie podrá dudar de la legitimidad de los resultados”. Es decir, que si hay una clara mayoría independentista, el Gobierno de Mariano Rajoy tendrá que lidiar con ello.

“No nos gustó la DUI, porque no lleva a ningún sitio. La activación del artículo 155 fue fruto de la incapacidad del Gobierno. Pero ahora que tenemos una democracia, tenemos que sentarnos y hablar”, concluye.