Enel no oculta que desde hace tiempo las muestras de interés de fondos y grupos energéticos por entrar en Endesa son continuas. Pero el grupo italiano, que mantiene una participación de control del 70% en la eléctrica española, descarta que pretenda acceder a este tipo de movimientos.

Endesa siempre entra en las quinielas de movimientos corporativos en el sector, pero “no es algo que tengamos en mente en estos momentos”, ha dicho hoy el consejero delegado de Enel, Francesco Starace, en una conferencia de analistas celebrada en Londres para presentar el plan estratégico del grupo para el periodo 2018-2020.

“En estos momentos en el mercado ibérico hay que trabajar mucho”, y es en lo que tiene que trabajar la compañía española para crecer, ha subrayado Starace. Endesa “no está en el juego” de fusiones y adquisiciones que se augura en el sector.

Y, de hecho, la propia Enel se ha autodescartado para participar en grandes fusiones y sólo se postula para realizar compras de compañías medianas, que aportan “más valor” y requieren “menos esfuerzos”. «Los bancos sugieren esas operaciones cada dos meses, es algo que hay que aceptar. Siempre hemos sido muy amables y escuchado lo que proponen los bancos, pero eso no significa que sea así», ha apuntado Starace.

Más dividendo, más inversiones

En la nueva hoja de ruta para los próximos ejercicios, Endesa ha elevado su previsión de inversiones. La eléctrica presidida por Borja Prado elevará su plan inversor hasta los 5.000 millones de euros entre 2017 y 2020 (hasta ahora preveía invertir 4.700 millones entre 2016 y 2019). Del montante total, 900 millones se destinará a renovables –su principal polo de crecimiento- y otros 400 a energías térmicas –sobre todo a la remodelación de centrales-.

La evolución de los resultados se mantiene al alza. Las estimaciones que maneja su matriz pasan por alcanzar este año y el próximo un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 3.400 millones de euros, de 3.500 millones en 2019 y de 3.800 millones en 2020.

En paralelo, y apoyándose precisamente en la buena marcha de su filial española, Enel pretende disparar un 33% sus dividendos el próximo año, hasta los 0,28 euros por acción y un pay out (porcentaje del beneficio destinado al dividendo) 70%. Este año repartirá entre sus accionistas 0,21 euros por acción, con un pay out del 65%.