El Instituto de Estudios Económicos (IEE), el laboratorio de ideas de la CEOE, cree que el escenario más probable tras las elecciones del 21 de diciembre en Cataluña es el de una ausencia de mayorías, tanto independentistas como constitucionalistas, lo que hará que persista la incertidumbre en el territorio y desembocará en una deslocalización, ya no de sedes sociales o fiscales de empresas, sino también de los factores de producción y de plantillas.

“Hay fuerzas que se han puesto en marcha tras el desafío independentista y son imparables, no se van a parar ante nada”, ha dicho el presidente del IEE, José Luis Feito, durante la presentación del informe La incertidumbre es un impuesto al crecimiento económico.

El IEE parte de una serie de premisas. La primera es que cualquier efecto negativo sobre la economía derivado del pulso independentista será mucho mayor para Cataluña que para el conjunto de España, porque la salida de empresas desde este territorio hasta el otro lado del río Ebro supondrá, sobre todo, una “redistribución del bienestar” de Cataluña a otros territorios.

Traslado de sedes

Además, los efectos sobre Cataluña serán mucho mayores que en el caso, por ejemplo, de Quebec, cuando recorrió el mismo camino frente a Canadá. En su caso se produjo una fuga de 800 empresas en 10 años, mientras que en Cataluña se han resituado ya más de 3.000 sedes empresariales en dos meses.

Esta incertidumbre se plasma en cifras en el informe del IEE, que mantiene su previsión de crecimiento de la economía española para el presente ejercicio 2017 en el 3,3%, pero que prevé una desaceleración para el año que viene, hasta situarse en el 2,8% si el 21-D termina en tablas.
Por el contrario, vaticina que si gana el bloque constitucionalista y se evita un Ejecutivo “frágil” el alza de España y Cataluña podría ser del 3% gracias al contexto internacional.

En cualquier caso, Feito ha avisado de que, incluso si ganara el bloque constitucionalista se producirá una deslocalización de empresas, tan solo la atenuaría. Haría falta, por tanto, una consecución de mayorías constitucionalistas en los próximos años para devolver la confianza.

El impacto económico de Cataluña

Para justificar estas proyecciones, el IEE explica que el clima de inseguridad derivado del desafío independentista provocará el retraso o la cancelación de decisiones de consumo, de inversión y de contratación de nuevos empleados.

Así, el IEE calcula que la incertidumbre generada tendrá un impacto de cinco décimas menos en Cataluña en 2018, por lo que al conjunto de la economía española podría restarle dos décimas de crecimiento el próximo año.

Sin embargo, en el caso de que el bloque constitucionalista obtenga mayoría, la situación podría normalizarse y suponer un «espaldarazo» al crecimiento a través de una mejora en las expectativas y en la confianza de los agentes económicos. En este escenario, tanto la economía catalana como la nacional podrían crecer a una tasa del 3% el próximo año gracias al contexto internacional.

Mejorará el empleo

Con respecto a la tasa de paro, el IEE considera que España finalizará el ejercicio con un desempleo del 17,1% (una décima más que en la anterior estimación) y 10 puntos por debajo del máximo alcanzado en 2013, que se reducirá hasta el 14,9% en el año 2018.

En concreto, el IEE augura que este año se crearán 505.114 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, con un avance del empleo del 2,9%, mientras que el próximo año se generarán otros 430.148, con un alza del empleo del 2,4%.

En relación con el déficit público, la organización que preside José Luis Feito considera que España cumplirá de nuevo sus compromisos este ejercicio, al calcular que el déficit cerrará 2017 en el 3%, una décima por debajo de la previsión del Gobierno y del objetivo comprometido, y en el 2,3% en 2018, en línea con el Gobierno y una décima por encima de la meta comprometida.