La Confederación Española de Empresarios (CEOE) ha hecho balance este viernes del resultado de las elecciones catalanas del 21-D y, tras celebrar el «histórico» dato de participación del 82%, ha dado por hecho que «se abre una nueva etapa en la que se debe integrar a todos de manera positiva para recuperar la convivencia».

En una escueta nota, hace una mención implícita al desafío independentista, que ha provocado fricciones en el seno de la patronal, y avisa al nuevo Gobierno independentista que «debe actuar desde la legalidad para recuperar la estabilidad institucional». «Tras el regreso de la seguridad jurídica, la prioridad debe ser reactivar la economía en Cataluña», añade.

Por último, la CEOE se refiere a la fuga de empresas, que en el día de ayer sumó 19 nuevas compañías, y a la caída del consumo y la inversión, para recalcar que «han provocado una bajada de la actividad en la última parte del año». Tras ello, insiste en que «solo con un nuevo gobierno que apueste por la legalidad y el respeto a la Constitución se podrá recomponer el daño infligido y devolver a Cataluña a la senda de prosperidad».

Las empresas catalanas quieren convivencia

Por su parte, la patronal catalana de las micro, pequeñas y medianas empresas Pimec ha pedido que se constituya cuanto antes un gobierno estable en Cataluña con «la necesaria sensibilidad empresarial para que inspire tranquilidad y garantice la seguridad económica y jurídica que necesita el país y el tejido productivo».

Con todo, la organización ha afirmado que al tendencia continuista de los resultado «no dan pie a especulaciones, ni a falsas interpretaciones», por lo que ha pedido «diálogo» y la retirada del artículo 155 y la intervención de la Generalitat de Cataluña.