El año 2017 no ha sido un ejercicio favorable para los intereses de los inversores de Telefónica. La operadora que dirige José María Álvarez Pallete registró un retroceso próximo al 8%, que se tradujo en una pérdida de capitalización de más de 2.000 millones de euros y que se suma a las pérdidas acumuladas en los años anteriores.

Telefónica ha encadenado tres años consecutivos de caídas en bolsa, en los que ha visto esfumarse casi un 30% de su valor. Estas pérdidas han supuesto un notable golpe para sus principales accionistas y entre ellos para BBVA.

El banco que preside Francisco González ha anunciado en la tarde de este martes que la depreciación del 5% del capital de Telefónica que controla le va a suponer un impacto negativo en los resultados de 2017 de 1.123 millones de euros, que se verá reflejado en las cuentas consolidadas del grupo.

Este ajuste contable, realizado para cumplir con la normativa vigente, tendrá un impacto notable en las cuentas de la entidad, que durante los primeros nueve meses del año pasado registró un beneficio de 3.449 millones de euros, un 23% más que en el mismo periodo del año anterior.

BBVA explica en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que a 30 de junio de 2017 las minusvalías latentes de su participación en Telefónica ascendía a 880 millones de euros, una cifra que se ha elevado durante el segundo semestre del año hasta los 1.123 millones actuales.

La entidad recalca que este golpe a sus resultados no afectará ni al patrimonio ni a su ratio de capital de máxima calidad, “dado que las minusvalías latentes ya se deducen de los mismos”. Del mismo modo, estas pérdidas tampoco supondrán “una salida de caja ni una modificación en la cuantía de pago de dividendos que está previsto proponer al Consejo de Administración”.

BBVA mantiene desde hace varios trimestres registrada su participación en Telefónica en la categoría contable de activos financieros disponibles para la venta, a la expectativa de encontrar una oportunidad apetecible para vender estas acciones, que a día de hoy están valoradas en unos 2.173 millones de euros.