Duro Felguera ultima su plan de salvación, tras meses de duras negociaciones con la banca acreedora. Y éste pasa por una ampliación de capital por un valor de entre 100 y 125 millones de euros. Así lo ha detallado la compañía de ingeniería energética en un hecho relevante comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en la tarde de este miércoles.

“Dentro del proceso de refinanciación que la Sociedad tiene en avanzado estado de negociación con sus entidades financieras de referencia y que se espera sea sometido al análisis y, en su caso aprobación, por el Consejo de Administración en próximos días, se prevé, entre otros instrumentos una ampliación de capital dineraria en el entorno entre 100 y 125 millones de euros, a la que el proceso quedará condicionado”, ha explicado la compañía.

Aunque los términos de la ampliación no están aún establecidos, Duro Felguera advierte de que la operación, que supone ampliar capital por hasta el doble del valor actual de mercado de la compañía, implicará “una fuerte dilución para los accionistas actuales, si bien las operaciones previstas garantizarían la estabilidad y viabilidad futura de la compañía así como el mantenimiento del mayor número de puestos de trabajo posible”.

Dentro del proceso de reestructuración, la dirección de Duro Felguera también prepara un ajuste patrimonial y un ajuste de la deuda “que acabaría fijando la deuda en niveles sostenibles en el entorno de 85 millones de euros junto con una entrada de liquidez adicional de 25 millones de euros (línea backup) y líneas de avales para nuevos proyectos por un total de hasta 100 millones de euros”.

Duro Felguera ha hecho pública estas informaciones, a requerimiento de la CNMV, después de que El Confidencial apuntara que la compañía preparaba una ampliación de capital. El supervisor de los mercados decidió suspender la cotización de la compañía antes de la apertura de la sesión de este miércoles, pero volverá a permitir su negociación en la sesión de este jueves.

La compañía ha fulminado más del 90% de su valor en tres años y capitaliza hoy 62 millones

La compañía de ingeniería energética se ha visto muy golpeada en los últimos años por una elevada deuda -que alcanza los 360 millones de euros-, agudizada por el deterioro de su negocio en medio de una serie de proyectos internacionales frustrados y una elevada exposición a mercados muy convulsos como el venezolano o el argentino. En este contexto, las acciones de Duro Felguera han experimentado un derrumbe superior al 90% en los últimos tres años.

El grupo está a la espera de aprobar sus resultados de 2017, en los que se espera se reflejen unas fuertes pérdidas por dotaciones para cubrir el deterioro, entre otros, de la deuda que mantiene con Venezuela (46 millones de euros), la actualización de litigios (61 millones), el deterioro de activos (33 millones) y cuestiones relativas a los impuestos por activos diferidos (50 millones de euros). Todo esto suma un impacto negativo en sus cuentas por valor de 190 millones.

Las últimas semanas han sido especialmente complejas para la compañía, con informaciones y rumores que han dado pie a agudos vaivenes de su cotización en bolsa. El pasado 4 de enero, El Confidencial informaba del interés de varios empresarios asturianos con el dueño de Kiss FM, Blas Herrero, a la cabeza, que podrían invertir hasta 100 millones en el grupo.

El plan de la compañía podría pasar por atraer a estos inversores a la prevista ampliación que, probablemente, reduciría a la mínima expresión el peso en el capital de Duro Felguera de sus actuales accionistas principales, entre los que se encuentra la familia Arrojo, que controla algo más del 24% del capital, y la familia Arias, propietaria de un 10% del grupo.