Uno contra todos y todos contra uno. Este lema parece estar guiando los pasos de El Corte Inglés. El gigante español de la distribución quiere que las compañías del sector en Europa aúnen sus fuerzas para hacer frente a la amenaza que representa la irrupción de los grandes dominadores del comercio electrónico Amazon y Alibaba.

Así lo ha planteado el presidente de la compañía, Dimas Gimeno, durante su intervención en un encuentro organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CECE). El directivo de El Corte Inglés ha defendido que las compañías del sector de la distribución conformen alianzas, en las que participen tanto distribuidores convencionales y tecnológicos, para «construir y crecer de forma conjunta».

«Creo que podemos encontrar vías de colaboración para crear una plataforma europea capaz de competir en igualdad de condiciones con los grandes operadores online», ha dicho el presidente de El Corte Inglés, quien ha subrayado que esta iniciativa permitiría pasar de lo local a lo global y «encontrar nuevas oportunidades de negocio más allá de nuestras fronteras».

Desde el punto de vista de Gimeno, este tipo de alianzas puede ser especialmente satisfactorio para las compañías que venden marcas (que en El Corte Inglés representan el 70% de sus ventas), que podrían obtener ventajas a la hora de negociar los contratos para la venta online.

El Corte Inglés vuelve a reclamar un marco fiscal para competir en igualdad con los gigantes online

«¿En vez de estar gastando cantidades ingentes en crear cada uno un market place -plataforma de comercio electrónico abierta a terceros-, por qué no plantear uno único?, se ha preguntado Gimeno, quien ha dicho que esta alternativa supone un «reto mayúsculo» que requiere mucha energía y para la que ya se están iniciando conversaciones.

El presidente de El Corte Inglés ha puntualizado que sus propuestas no representan un ataque a Amazon. «Amazon es una empresa espectacular, que nadie interprete que aquí hay una crítica a Amazon como empresa. Es un modelo absolutamente imbatible y hace que todas las empresas se pongan las pilas. De Amazon sólo podemos aprender. Vaya por delante mi reconocimiento hacia una empresa que hace las cosas muy bien», ha afirmado.

Sin embargo, ha vuelto a insistir en la necesidad de que las leyes se actualicen para que los distribuidores tradicionales puedan competir en igualdad de condiciones con la compañía que dirige Jeff Bezos. «No es un problema de Amazon, es un problema de que la transformación digital está yendo a tal velocidad que hace que las leyes vayan retrasadas».

Los operadores online, ha recordado, no están sujetos a la restricción de horarios ni de establecimiento y, para más agravio, disfrutan de una fiscalidad «absolutamente ventajosa». Por eso, defiende Gimeno, se hace necesaria la creación de un marco normativo europeo que implante «cuanto menos la igualdad fiscal», con el objetivo de que «no se vulnere la libre competencia».

La ventaja de las tiendas físicas

Pese a todo esto, Gimeno ha resaltado que El Corte Inglés cuenta con una gran ventaja competitiva frente a los operadores puramente digitales, que es su red de más de 90 grandes almacenes, con ubicaciones excelentes, que le permiten un acceso inmediato a los clientes.

Según ha explicado, estas tiendas permiten a la compañía entregar en menos de dos horas pedidos hechos a través de los canales online dentro de un catálogo de más 200.000 referencias, cantidad que a corto y medio plazo prevén elevar a 1 millón.

«Esto es algo que sólo podemos hacer nosotros porque mientras los competidores online sólo tienen almacenes, nosotros tenemos nuestras tiendas», ha subrayado Gimeno, quien ha añadido que en muchas ocasiones los usuarios que acuden a las tiendas a recoger pedidos acaban comprando otros productos.