Argentina se pone en manos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para hacer frente a una nueva amenaza de crisis. El presidente argentino, Mauricio Macri, ha anunciado este martes que ha iniciado conversaciones con el organismo internacional, para recibir una «línea de apoyo financiero», en medio de las turbulencias generadas por el hundimiento de su divisa, el peso.

«Hace minutos hablé con Christine Lagarde, su directora, y nos confirmó que vamos a arrancar hoy mismo a trabajar en un acuerdo y esto nos va a permitir fortalecer este programa de crecimiento y desarrollo, dándonos un mayor respaldo para enfrentar este nuevo escenario global», dijo el mandatario en un mensaje grabado y difundido a través de los canales oficiales de la Presidencia.

El apoyo del FMI consistiría, según fuentes consultadas por el diario Clarín, consistiría en una línea de crédito de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares.

Esta llamada de auxilio se produce pocos días después de que el peso argentino sufriera una profunda depreciación, que le ha llevado de un cambio de 18,65 pesos por dólar a inicios de año a una tasa de cambio actual en el entorno de los 23 dólares. El Banco Central de Argentino ha luchado contra este hundimiento de la divisa a través de sucesivas subidas de los tipos de interés, además del consumo de reservas para contener el declive, pero hasta la fecha estas medidas se han mostrado poco efectivas y este martes el peso volvía a restar más de un 2% frente a la moneda estadounidense.

El hundimiento del peso amenaza con echar por tierra los esfuerzos reformistas del gobierno de Macri, al promover una situación de mayor inflación, y poner en riesgo la situación de la balanza de pagos argentina.

«Durante los dos primeros años hemos contado con un contexto mundial muy favorable, pero eso hoy está cambiando. Las condiciones mundiales están cada día más complejas, y por varios factores: está subiendo las tasas de interés, está subiendo el petróleo, se han devaluado las monedas de los países emergentes. Todas variables que nosotros no manejamos», aseveró Macri.

El presidente ​afirmó que el acuerdo que negocia con el FMI «va a permitir fortalecer este programa de crecimiento y desarrollo, dándonos un mayor respaldo para enfrentar este nuevo escenario global y evitar crisis como las que hemos tenido en nuestra historia».