El Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha asegurado que la introducción e implantación de un sistema de control a los trabajadores a través de pulseras o brazaletes encontraría en España «limitaciones específicas». Además, añade el departamento que dirige Fátima Báñez, los propios trabajadores podrían denunciarlo ante la Inspección de Trabajo.

Así consta en la respuesta, recogida por Europa Press, a la portavoz laboral de En Comú Podem, Aina Vidal, que había preguntado al Gobierno si era consciente de las patentes obtenidas por Amazon para crear pulseras y brazaletes que indicarían la posición del trabajador o emitirían vibraciones para cumplir una determinada tarea.

«Dejando al margen las especulaciones», subraya el Gobierno, «la introducción e implantación de cualquier sistema de control cuenta en España con limitaciones específicas y la garantía de su conocimiento y fiscalización por la representación de los trabajadores».

La compañía estadounidense se ha apresurado a explicar que «no tenemos la intención de rastrear la ubicación de nuestros asociados», pero sí que afirman que «desarrollamos tecnologías para permitir una experiencia increíble al cliente y mejorar la seguridad y ergonomía de nuestros procesos. Todos los días en empresas de todo el mundo se utilizan escáneres de mano para comprobar el inventario y cumplir con los pedidos».

«Interponer la correspondiente denuncia»

Estos, apostilla el Ejecutivo en su respuesta, «pueden interponer la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo o adoptar las acciones de protección y defensa oportunas».

Asimismo, Empleo señala que estas dos patentes mencionadas por la diputada del grupo Unidos Podemos han sido solicitadas y concedidas en Estados Unidos -y, por tanto, únicamente serían válidas allí, explica-, y que en la Oficina Española de Patentes y Marcas no se ha presentado ninguna solicitud «relacionada con estas patentes».

Además, el departamento dirigido por la ministra Fátima Báñez señala que, aunque el Estatuto de los Trabajadores autoriza al empresario a «adoptar las medidas que considere oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes», estas deben guardar siempre «la consideración debida a su intimidad y dignidad».

Por otro lado, señala que antes de implantar o revisar los sistemas de organización y control del trabajo «es competencia del comité de empresa o, en su caso, de los delegados de personal, emitir informe» al respecto.

 «Ni tiempo para ir al baño»

En su pregunta, fechada el pasado mes de febrero, la diputada Aina Vidal alertaba de la posibilidad de que pudieran instalarse estos mecanismos, cuya utilización, considera en su pregunta, «podría suponer una flagrante violación del derecho a la intimidad de los trabajadores».

Asimismo, quería saber si el Gobierno podía confirmar que Amazon «respeta los derechos laborales de sus trabajadores en los centros de trabajo que mantiene en España», recordando que, tal y como apuntan informaciones periodísticas aludidas por esta diputada, los trabajadores de esta empresa en Estados Unidos denuncian que «en los almacenes no tienen tiempo ni para ir al baño».

Sin embargo, en su contestación, fechada el 27 de abril, el Gobierno no da respuesta a esta pregunta. Precisamente, los trabajadores del centro logístico de Amazon en San Fernando, el más grande de España, siguieron una huelga los días 21 y 22 de marzo para reclamar la mejora de sus condiciones laborales.