María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter,  ha arremetido contra la avalancha de regulación que sufre la banca y ha roto una lanza a favor de un sector que «presta un servicio para la sociedad, genera valor y lo hace de forma honesta», pese a la malherida reputación que le acompaña desde el estallido de la crisis.

La primera ejecutiva del banco ha aprovechado su intervención en el 25º Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte, ABC y la Sociedad de Tasación para quejarse de «las presiones a las que no someten los reguladores». Ha lamentado que el supervisor no proteja a las entidades financieras y ha apuntado el riesgo de que lleguen a extinguirse por amenazas como las fintech. 

Critica que se ha dotado a los reguladores de una «infalibilidad» que no les corresponde

«Es guillotinar para evitar que duela la cabeza», ha señalado de forma elocuente para denunciar el trato que, según la directiva, sufren los bancos por parte de los reguladores por el incremento de carga normativa. Paralelamente, ha hecho un guiño a Popular.  «Pese a las añadidas cargas regulatorias y exigencias de capital, siguen incidencias como la desaparición de una entidad de un día para otro y eso no se va a evitar por poner más regulación», ha asegurado.

«Se nos han recetado muchos fármacos para curar dolencias variopintas, pero no se tiene en cuenta que la mezcla puede postrar en el lecho del dolor a algunas entidades que no son tan fuertes», ha reprochado a los reguladores.

Dancausa ha manifestado que echa de menos reuniones periódicas entre el regulador y los regulados para analizar el propósito de las diferentes normativas y critica que se ha dotado a los reguladores de una «infalibilidad» que no les corresponde. «Como cualquier gestor, si se toma una mala decisión, se cambia», ha opinado.

Sobre las fintech, ha apuntado que, si bien hay que reconocer su éxito, no se sabe qué parte del mismo responde a la aplicación de la tecnología y qué otra a que no se rigen por la misma normativa que los bancos.

Por otro lado, la directiva ha sacado pecho. «No hay que amilanarse. Hemos hecho cosas bien y otras mal, que en ese momento no estaban mal hechas», ha señalado en alusión a la venta de productos con riesgo. «Nadie habla del esfuerzo que hemos hecho los bancos para el rescate de entidades ni de las pérdidas que hemos asumido porque nos han dejado de devolver préstamos», ha señalado.