Economía

Moody's: "El diálogo constructivo de Sánchez con Cataluña puede traer cambios positivos"

La agencia de calificación confía en que España mantenga el crecimiento robusto y no ve peligrar su ráting tras el cambio de Gobierno

Sede de la agencia Moody's.

Sede de la agencia Moody's.

Pedro Sánchez fue investido presidente el sábado y unas horas antes Mariano Rajoy dejaba el cargo sin ruido ni alboroto por parte de los mercados. De hecho, el Ibex 35 despidió al líder del Partido Popular en terreno positivo. La marcha de la economía española es tan sólida que la mayor parte de los expertos no ve razones para preocuparse. Es cierto que se abre un periodo de incertidumbre, pero no el suficiente como para frenar el buen ritmo del país.

Así lo ve la agencia de calificación crediticia Moody’s, como otros grandes bancos de inversión. JP Morgan y Goldman Sachs ya anticiparon la semana pasada que el cambio de Gobierno, al menos de momento, no haría descarrilar la economía española.

«El cambio de Gobierno trae consigo un periodo de mayor incertidumbre política, pero no es probable que tenga ningún impacto material en el perfil de crédito de España dada la limitada capacidad del nuevo Gobierno para emprender iniciativas políticas de importancia o revertir las anteriores reformas», señala la vicepresidenta senior de Moody’s, Kathrin Muehlbronner, en un informe.

En este sentido, la calificadora de riesgos no espera que el nuevo Gobierno del PSOE presente iniciativas significativas y, tras comprometerse a respetar el presupuesto para 2018 formulado por el Gobierno anterior, confía en «cierto grado de continuidad en las políticas».

Por otro lado, Moody’s considera que la postura de Sánchez «más constructiva» sobre el conflicto de Cataluña podría aportar «cambios positivos, aunque una resolución del conflicto con Cataluña probablemente tome un tiempo y esfuerzo considerables»

«En nuestra opinión, es improbable que los acontecimientos políticos hagan descarrilar el robusto crecimiento de la economía española (3% anual), que sigue beneficiándose de una sólida demanda doméstica y fuertes exportaciones como consecuencia de la recuperación de la zona euro», añade Muehlbronner. «Esperamos que la economía se muestre resistente a la incertidumbre política, como ha demostrado en el pasado reciente», apostilla.

Moody’s recuerda que Sánchez ha indicado que convocará elecciones anticipadas (que no se formalizarán hasta junio de 2020), sin especificar un fecha. «Aunque habrá presión de otras partes para ir a las urnas antes de fin de año, el nuevo gobierno puede querer retrasar las nuevas elecciones generales hasta después de las elecciones regionales y municipales, que vencen en mayo de 2019. Si esas elecciones resultaran en un gobierno mayoritario -probablemente de coalición- podría aliviar el estancamiento político de España y facilitar la aprobación de reformas», señala.

El pasado mes de abril, Moody’s elevó en un escalón la nota de solvencia de la deuda soberana a largo plazo de España, que subió así hasta ‘Baa1’, desde ‘Baa2’, con una perspectiva estable, lo que implica que la deuda española a largo plazo cuenta con su nota más alta de los últimos seis años en el caso de esta agencia.

S&P ve «falta de visibilidad»

Por su parte, otra importante agencia S&P Global Ratings ha señalado que existe una «falta de visibilidad» de los detalles de la política económica del nuevo Gobierno, pero dado el compromiso de Sánchez de mantener los Presupuestos no esperar ninguna «desviación en la consolidación presupuestaria a corto plazo».

Por otro lado, explica que el número de diputados socialistas en el Congreso de los Diputados, unido a la situación en Cataluña y la próxima presentación de los Presupuestos para 2019 provocan que la «posibilidad de elecciones anticipadas no pueda ser excluida».

La agencia, que elevó en marzo la calificación de la deuda soberana a largo plazo de España a ‘A-‘, ha adelantado que podría volver a subir la nota si, en los próximos 22 meses, el Gobierno logra una «mayor consolidación de las finanzas públicas» de lo esperado y si se rebajan las «tensiones políticas en Cataluña».

No obstante, S&P también ha avisado: la nota se podría revisar a la baja si la deuda excede el 100% del PIB, si se deteriora la balanza por cuenta corriente o si se produce una «escalada» en las tensiones entre Cataluña y el Gobierno central en los próximos meses.

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