Economía

El Pacto de Toledo ultima un acuerdo para subir las pensiones el IPC o más en tiempos de bonanza

Los grupos siguen encallados en cómo revalorizar las pensiones en tiempos de crisis

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El Pacto de Toledo ultima un acuerdo para subir las pensiones el IPC o más en tiempos de bonanza
Miles de jubilados se manifiestan en Bilbao por unas pensiones dignas, el jueves 22 de febrero.

Miles de jubilados en una manifestación celebrada en febrero en Bilbao. EFE

Resumen:

El Pacto de Toledo se aproxima a un acuerdo de mínimos para blindar el poder adquisitivo de las pensiones, lo que implicaría subirlas con el IPC o incluso por encima en tiempos de bonanza. El problema es qué hacer en tiempos de crisis.

Este lunes ha celebrado su primera reunión tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno y el tono de los portavoces se ha tornado más optimista. Se habla de un posible acuerdo la próxima semana en torno a la conocida como recomendación dos, relativa a la revalorización anual de las pensiones públicas.

Los avances en las negociaciones son más bien intangibles y tienen que ver con que, a estas alturas, los grupos parlamentarios son conscientes de que no es posible cerrar un acuerdo amplio con el consenso de todos, sino que es preciso concretar los puntos en común y dejar al albur de cada próximo Gobierno un margen de actuación suficiente condicionado siempre a un acuerdo con patronal y sindicatos. Es todo lo que se puede hacer para tener un acuerdo firmado antes del verano y no socavar aún más la confianza de los ciudadanos en el Pacto de Toledo.

El Pacto de Toledo se aproxima a un acuerdo de mínimos para blindar el poder adquisitivo de las pensiones. Dentro de esa idea general, hay acuerdo para facilitar incrementos del IPC o más en momentos de crecimiento económico, pero aún hay diferencias de opinión sobre si en tiempos de crisis debería garantizarse el poder adquisitivo únicamente de las pensiones más bajas.

Este lunes ha celebrado su primera reunión tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno y el tono de los portavoces se ha tornado más optimista. Se habla de un posible acuerdo la próxima semana en torno a la conocida como recomendación dos, relativa a la revalorización anual de las pensiones públicas.

Los avances en las negociaciones son más bien intangibles y tienen que ver con que, a estas alturas, los grupos parlamentarios son conscientes de que no es posible cerrar un acuerdo amplio con el consenso de todos, sino que es preciso concretar los puntos en común y dejar al albur de cada próximo Gobierno un margen de actuación suficiente condicionado siempre a un acuerdo con patronal y sindicatos. Es todo lo que se puede hacer para tener un acuerdo firmado antes del verano y no socavar aún más la confianza de los ciudadanos en el Pacto de Toledo.

De acuerdo con las redacciones preliminares que está llevando a cabo el letrado de la comisión, en este nuevo escenario de mínimos, todo apunta a que la comisión se decantará por sustituir el actual mecanismo de revalorización de las pensiones por otro que tenga como principio (el texto habla de elemento “medular”) la garantía del poder adquisitivo de los pensionistas, con el IPC como índice de referencia.

Un párrafo de distancia para el acuerdo

A partir de ahí, el párrafo más controvertido señala que “en vista de los peores años de la crisis, se podrían incorporar otras variables como la evolución del PIB y/o los salarios o las cotizaciones sociales, con el objetivo de adaptar su aplicación al ciclo, protegiendo a las pensiones más bajas en tiempos de recesión y facilitando mejoras al conjunto de los pensionistas en momentos de crecimiento económico”.

Según la interpretación generalizada de los portavoces tras la reunión, con este párrafo sobre la mesa, hay un acuerdo generalizado en que el IPC debe ser al menos la referencia de subida de las pensiones en tiempos de bonanza. Sin embargo, las discrepancias surgen cuando se proyecta el mecanismo a futuros contextos de crisis ¿Qué ocurrirá cuando sobrevenga otra recesión y haya que seguir pagando las pensiones con arreglo al IPC?

En este punto, la portavoz del PSOE, Mercé Perea, defiende que todas las pensiones deben subir con el IPC en todas las circunstancias, para evitar discriminaciones, y que en tiempos de crisis el Gobierno use los mecanismos a su disposición para financiar este gasto. “En ese caso el Gobierno tiene los instrumentos, el Pacto de Toledo, no”, ha dicho.

En la misma línea, la portavoz de Unidos Podemos, Aina Vidal, apuesta porque el IPC sea el elemento central del nuevo mecanismo de revalorización y que con más motivo “se blinde en tiempos de crisis”, dejando margen a los diferentes Gobierno para aplicar después subidas superiores de acuerdo con los agentes sociales tomando como referencia por ejemplo el avance de los salarios.

En el grupo de los que quieren blindar el IPC, está Compromís, que entienden que el IPC ya es un indicador cíclico, es decir, que sube en los periodos de bonanza y es más plano durante las crisis, con lo que los Gobiernos solo deberían tener que plantearse cómo se financia una vuelta a la vinculación de las pensiones con la inflación.

El frente PP, PDeCAT y Ciudadanos

Frente a estas posturas, están las de un PP, PDeCAT y Ciudadanos. Los ‘populares’ cada vez tiene más asumido que el IPC será otra vez un elemento troncal en el nuevo mecanismo de subida de las pensiones. Su portavoz, José María Barrios, ha planteado directamente la posibilidad de plantear en próximas fechas un acuerdo parcial incluyendo esta recomendación dos y el resto de las cuestiones que gocen de un mayor o menor consenso. “El acuerdo total no lo veo”, ha resumido.

Dicho esto, ha apostado por que el acuerdo recoja el IPC como elemento troncal de la revalorización de las pensiones, pero salvaguardando las pensiones más bajas (que tendrá que decidir cada Gobierno cuáles son) y frenando el avance de las más altas en tiempos de crisis. No obstante, en su propuesta, cada Gobierno tendrá después margen para compensar a estos pensionistas en tiempos de bonanza de acuerdo con la promesa de mantenimiento del poder adquisitivo, en este caso dentro del ciclo vital, no año a año.

Por su parte, el portavoz de PDeCAT, Carles Campuzano, ha calificado de “cercano” el acuerdo porque hay un acuerdo de base para que el IPC sea un elemento “esencial” en la revalorización de las pensiones, pero ha apostado por que en tiempo de crisis se blinden las pensiones más bajas y que, como en el caso de los ‘populares’, se puedan congelar las más altas, a la espera de una compensación en años mejores.

Finalmente, el portavoz de Ciudadanos, Sergio del Campo, también se ha mostrado partidario de tomar como principio garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas tomando el IPC como “hilo conductor”, pero cargando el esfuerzo de la contención del gasto en tiempos de crisis en las pensiones más altas, para luego devolvérselo en años siguientes. “Hay que blindar a los que menos ganan, como hemos hecho en los Presupuestos de 2018”, ha dicho.

Con un Pacto de Toledo al borde del acuerdo, las fuerzas ha pedido a la Ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, que acuda a la comisión en próximas fechas. De esta forma, todo apunta a que el nuevo Gobierno se colocará la medalla tras más de dos años de negociaciones con un PP enrocado en la negación de la vuelta al IPC como referencia de las pensiones.