Economía

El FMI alerta de que habrá que rebajar las pensiones si no se elevan los ingresos

El organismo estima que ligar las pensiones al IPC tendrá un coste adicional de 40.000 millones hasta 2050 y aconseja elevar otra vez la edad de jubilación

logo
El FMI alerta de que habrá que rebajar las pensiones si no se elevan los ingresos
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. EFE

Resumen:

El FMI ha publicado este miércoles el informe consultivo con el que cierra su última visita a España para tomar el pulso de la economía.

En el mismo se incluyen duras advertencias sobre los planes del Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente sobre la vuelta a la revalorización de las pensiones con el IPC, que podría incluso costar un futuro recorte de las mismas.

El organismo estima que ligar las pensiones al IPC tendrá un coste adicional de 40.000 millones hasta 2050 y aconseja elevar otra vez la edad de jubilación.

La institución que dirige Christine Lagarde también aconseja al Gobierno español sobre su intención de elevar los impuestos, señalando que “es esencial diseñar cuidadosamente las medidas tributarias para limitar distorsiones y repercusiones sobre el crecimiento”.

Asimismo, observa que una subida pronunciada del salario mínimo interprofesional (SMI) “pondría en peligro las oportunidades de empleo de los menos cualificados y de los jóvenes”.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado este miércoles el informe consultivo con el que cierra su última visita a España para tomar el pulso de la economía. Un duro documento de seis páginas en el que lanza duras advertencias al Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente sobre la vuelta a la revalorización de las pensiones con el IPC, que podría incluso costar un futuro recorte de las mismas; la posible subida de impuestos y la marcha atrás en la reforma laboral.

La clave para el FMI es que “el ciclo económico está llegando a su madurez”, con lo que es el momento, a su juicio, de fortalecer la resistencia de la economía para hacer frente a shocks, en lugar de apostar por una política fiscal expansiva que entrañaría riesgos.

Se puede ajustar el déficit haciendo política social, señala el informe

El FMI espera que el PIB real se modere hasta situarse en torno al 2,7% en 2018 y el 2,2% en 2019, con un entorno exterior menos propicio y un debilitamiento de la demanda. Después, la economía tenderá a acercarse a su tasa potencial, del 1%. Esto, para el FMI, plantea la urgencia de aprovechar lo que queda del ciclo alcista para reducir una deuda pública “notablemente elevada” –aún cerca del 100% del PIB-, el alto desempleo estructural e incrementar la productividad. “Se están acumulando los riesgos a la baja para la economía”, avisa.

En este sentido, desde lo global a lo particular, el FMI insta a “relanzar el ajuste fiscal estructural y preservar el espíritu de las reformas del mercado de trabajo”, algo que asegura que es compatible con la intención del Gobierno de dar lugar a un crecimiento más inclusivo y social, especialmente en beneficio de los jóvenes.

De no continuar esta senda, el FMI avisa de que “España se vería obligada a aplicar un ajuste fiscal procíclico cuando la economía se vea afectada por shocks futuros”, es decir, más ajustes.

El FMI, con la senda de déficit del Gobierno

En este punto, el FMI advierte de que la reducción del déficit de los últimos años ha descansado básicamente en el fuerte ciclo económico, pero con un saldo estructural (el déficit tras descontar el efecto del ciclo) se ha deteriorado hasta alcanzar un 2,5% del PIB aproximadamente. Para 2018, se prevé una relajación estructural adicional del 0,2% del PIB.

Dadas las circunstancias, el organismo internacional considera que el objetivo de déficit del 1,8% del PIB anunciado por el Gobierno para 2019, que PP y Ciudadanos están bloqueando, “es crucial y apropiado”, implicando un esfuerzo estructural que ronda el 0,5% del PIB.

Ya entrando en materia, el FMI pide entonces un Presupuesto para 2019 “creíble”. Al respecto, el FMI admite que las reformas de las pensiones de 2011 y 2013 se han puesto en entredicho, pero advierte de que “respondieron con medidas apropiadas desde el punto de vista financiero para aliviar la presión sobre el sistema de pensiones”.

Considera que las reformas de las pensiones de 2011 y 2013 supusieron medidas apropiadas para el sistema

Por ello, ante la vuelta de la subida de las pensiones con el IPC, el FMI insta a poner en marcha “un plan de medidas en materia de pensiones que sea sostenible e integral para aliviar las tensiones que aquejan al sistema”.

“Las recomendaciones del Pacto de Toledo consistentes en volver a vincular el aumento de las pensiones a un indicador del poder adquisitivo no deberían traducirse en medidas legislativas que no formen parte de un paquete integral. Un ajuste ad hoc de las prestaciones podría hacer peligrar la sostenibilidad financiera del sistema”, añade.

Más aún, el FMI estima que esta vuelta al IPC podría supone un gasto estructural de entre tres y cuatro puntos del PIB –hasta 40.000 millones de euros—de aquí a 2050, por lo que considera que ha de verse contrarrestado con otras medidas estructurales por el lado de los ingresos.

¿Qué medidas propone?

El FMI propone, por ejemplo, un incremento de la cotización mínima para los trabajadores autónomos y de los ingresos máximos sujetos a cotización, “así como una vinculación directa entre la edad legal de jubilación y la esperanza de vida”, lo que llevaría a ampliar la primera, que la última reforma paramétrica ya sitúa en los 67 años.

“A menos que exista una correspondencia plena entre el aumento de ingresos y el gasto adicional previsto, no podrá evitarse una futura reducción de las pensiones, aunque sea moderada”, avisa.

El FMI también se hace eco de que el Gobierno de Pedro Sánchez ha abierto la puerta a financiar parte del gasto en pensiones a través de los impuestos. Sobre esta cuestión, el informe advierte de que “resulta esencial proyectar con prudencia el impacto recaudatorio de las nuevas medidas” y añade que “es esencial diseñar cuidadosamente las medidas tributarias para limitar distorsiones y repercusiones sobre el crecimiento”.

Por otro lado, el FMI insiste en “preservar” el espíritu de la reforma laboral de 2012, en particular la prevalencia de los convenios colectivos de empresa sobre los sectoriales. Más aún, el informe anima a seguir por ese camino.

La subida de los salarios mínimos dificultaría las oportunidades de empleo de los menos cualificados

En su opinión, los futuros incrementos salariales deberían seguir al crecimiento de la productividad, y subidas pronunciadas del salario mínimo interprofesional (SMI) “pondrían en peligro las oportunidades de empleo de los menos cualificados y de los jóvenes”.

En cambio, el FMI apuesta por reducir de una vez por todas la dualidad del mercado laboral para propiciar un aumento de la productividad. En este sentido, considera que “los importantes esfuerzos actualmente en curso para atajar el abuso de los contratos temporales contribuyen a este fin, pero no bastarán por sí solos”.

Por ello, observa que “merece la pena considerar políticas públicas que ofrezcan incentivos para que las personas se desplacen a otras comunidades autónomas a fin de encontrar empleo”. Por ejemplo, subvencionar los costes del traslado y proporcionar ayudas para la vivienda de carácter específico y temporal.