El Banco de España podría conviertirse en uno de los aliados del Gobierno para combatir el cambio climático. El Ministerio para la Transición Ecológica, comandado por Teresa Ribera, ha elaborado un borrador de la nueva Ley de Cambio Climático y de Transición energética que propone que el supervisor del sector financiero vigile la exposición de los bancos españoles a industrias que contaminen.

Según recoge el borrador de la propuesta de la Ley, cuyo objetivo es asegurar el cumplimiento del Acuerdo de París y acelerar la plena descarbonización de la economía, el Banco de España tendrá que elaborar cada dos años un informe sobre la evaluación del riesgo para el sistema financiero español derivado del cambio climático y de las políticas para combatirlo. Dicho informe será remitido al Congreso de los Diputados.

Las compañías cotizadas deberán realizar un informe obligatorio sobre el riesgo climático

Por otro lado, las empresas cotizadas deberán realizar un informe obligatorio de riesgo climático, una medida que ya se ha implementado en Francia a través del artículo 173 y que permite que las entidades tomen conciencia de su responsabilidad ante el cambio climático y las vías que tienen a su alcance para dirigir sus flujos financieros hacia actividades que fomenten la descarbonización.

El Gobierno recuerda que “trabajar en materia de clima no es sólo una cuestión ambiental, es esencialmente una cuestión económica, social, industrial”. Añade que este tipo de iniciativas “ya forman parte de la realidad económica y financiera de países como Reino Unido, Francia, Noruega y Alemania”.

De este modo, recoge la propuesta de ley, se puede “aprender a identificar y anticipar situaciones arriesgadas para la economía española y sus empresas que afectan de forma directa al coste de financiación”.