Wall Street cerró la sesión de Nochebuena con fuertes pérdidas y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, descendió un 2,91%, en la peor víspera de Navidad de su historia y con todos los indicadores principales en zona bajista pese al intento del secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, de tranquilizar a los bancos.

Según datos al término de la sesión, que operó solo media sesión por ser víspera de Navidad, el Dow Jones retrocedió 653,17 puntos, hasta los 21.792,20, mientras que el selectivo S&P 500 bajó un 2,71%, o 65,52 unidades, hasta 2.351,10, y el índice compuesto del mercado Nasdaq perdió un 2,21%, o 140,08 enteros, hasta los 6.192.

Todos los sectores económicos terminaron el día en rojo, y destacaron por sus pérdidas el sector de servicios públicos (-4,26%), el energético (-4,02%), el inmobiliario (-3,72%), el industrial (-3,14%) y el de bienes esenciales (-2,98%).

Wall Street se desplomó en su peor víspera de Navidad de toda su historia, que llevó al S&P 500 a sumarse al mercado bajista y un Dow Jones por debajo de los 22.000 puntos. Se considera mercado bajista cuando se registra una caída del 20% o más desde el máximo más reciente.

Hay mucho nerviosismo en los mercados pero también en la Casa Blanca, desde donde el presidente Donald Trump echa la culpa al presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, después de presumir de que bajo su mandato los mercados no paraban de ganar dinero.

Trump consideró que “el único problema” de la economía estadounidense es la Fed porque ese organismo “no tiene tacto con el mercado” y tampoco “entiende” las disputas comerciales en las que está inmerso el país.

Lo cierto es que, según los analistas de Wall Street, hay temor a la desaceleración de la economía mundial -el petróleo de Texas también baja en picado- y a la inestabilidad política derivada del tercer día consecutivo del cierre de la Administración de EEUU.

Así las cosas, los treinta valores del Dow Jones acabaron en zona roja, con Nike (-5,90%) encabezando las pérdidas, por delante de Microsoft (-4,17%), Johnson & Johnson (-4,10%), Procter & Gamble (-3,97%) y United Technologies (-3,88%).

En otros mercados, el petróleo de Texas caía un 4,89% y se situó en 43,36 dólares el barril, y, al cierre de la sesión en Wall Street, el oro subía a 1.272,50 dólares la onza, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años descendía al 2,74% y el dólar perdía terreno ante el euro, que se cambiaba a 1,141.

Tokio, en rojo

La Bolsa de Tokio tuvo la peor caída en dos años de su principal indicador, el Nikkei, impactada con fuerza por las pérdidas de Wall Street y a pocos días de que cierre un año que se está amargando desde hace semanas.

El Nikkei, un índice que incluye a los 225 títulos más representativos del mercado, cayó un 5,01% o 1.010,45 puntos, hasta 19.155,74 enteros, el nivel más bajo desde el 25 de abril del año pasado.

Ese retroceso del 5,01% en una sola jornada es el más pronunciado desde el 5,36% que perdió este selectivo el 9 de noviembre de 2016, la sesión del parqué tokiota que se desarrollaba mientras se esperaban los resultados de las elecciones de Estados Unidos.

Por su parte, el Topix, más amplio que el Nikkei 225 y que incluye a dos millares de firmas con la mayor capitalización del mercado, cedió un 4,88% o 72,64 puntos, hasta 1.415,55 unidades.

La de Nochebuena fue la primera sesión de esta semana en la Bolsa de Tokio, ya que fue festivo el pasado lunes. El viernes último el índice Nikkei había retrocedido un 1,11%, pero esta caída, mucho mayor, comenzó en los primeros compases de las operaciones.

En una jornada con casi todos los mercados bursátiles cerrados por el día de Navidad, Tokio reaccionó con una fuerte bajada como consecuencia a la caída, horas antes, de los principales índices bursátiles de Wall Street.

El nivel del cierre del Nikkei estuvo cerca del mínimo intradía. Tres minutos antes de que terminaran las operaciones, ese indicador había bajado hasta los 19.117,96 puntos, lo que implicaba un retroceso del 5,2%.

Los 19.155,74 puntos con los que acabó el índice implican un descenso del 21,07% desde el máximo al cierre anotado en lo que va de año, el 2 de octubre, cuando terminó con 24.270,62 enteros, en niveles que no se veían en casi tres décadas.

Eran otros tiempos en los que el parqué tokiota lograba superar las tensiones comerciales que desde hace meses viven las dos principales economías del mundo, la de Estados Unidos y la de China, con impacto colateral en la tercera, la nipona