Madrid será, de lejos, la más afectada por Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de CaixaBank. El recorte, que afectará a más del 7% de la plantilla, supondrá la eliminación de 387 puestos de trabajo en la capital y el resto de pueblos de la región. A ellos se suman otros 90 empleos correspondientes a los servicios de apoyo a la red.

En total, Madrid suma 477 puestos, que equivalen al 22% de los que serán suprimidos por el ERE. Según ha comunicado este jueves la entidad a las centrales sindicales, el Expediente salpicará a 1.913 trabajadores de la red de sucursales y otros 244 de los departamentos que aportan otro tipo de servicios.

La segunda provincia más afectada será Valencia, con un total de 142 personas (117 saldrán de las sucursales). Le siguen Sevilla, tercera en el ránking de los recortes, con 80 trabajadores en las oficinas y 48 procedentes de otros departamentos; y Navarra, con 86 y 20, respectivamente.

Otras provincias con gran concentración de trabajadores afectados son Santa Cruz de Tenerife (101), Girona (66), Alicante (63) y Asturias (58).

Plan Estratégico

El ERE está en el marco del nuevo Plan Estratégico 2019-2021, que contempla una reducción del 18% de la red de oficinas, según informa Europa Press. En concreto, el excedente de plantilla estimado se repartiría en 1.913 empleos de la red de oficinas y 244 de servicios de apoyo a la red, que en total suman los 2.157 planteados.

CaixaBank ha presentado esta propuesta a la representación sindical en la reunión mantenida durante la mañana, con la «firme voluntad de llegar a un acuerdo consensuado» tras el proceso de negociación abierto el pasado 10 de enero, en el que se constituyó la mesa negociadora y se fijó el calendario de reuniones.

Los sindicatos, que ya esperaban que la entidad trasladara las cifras sobre el número de puestos afectados, han subrayado que se trata de una decisión «traumática» porque se amenaza con la unilateralidad si no hay acuerdo. «¿Qué excepcionalidad hay que no se puede usar una negociación no sometida a plazos ni amenazas de unilaterilidad?», han recalcado.

Entre otras medidas, CaixaBank también ha puesto sobre la mesa ampliar el horario de atención al público por las tardes a todas las oficinas, aunque sin especificar cómo ni cuándo; ampliar la movilidad geográfica al ámbito provincial; aumentar el cupo de ‘in touch’; abaratar la clasificación de oficinas o eliminar las sucursales de menos de cuatro subdirectores y segundos responsables.

Los objetivos de negocio del banco presidido por Jordi Gual paan por cerrar 821 sucursales urbanas, hasta contar con total de 3.640 en 2021, y avanzar hacia una transformación de su red que permita ampliar el número de oficinas de asesoramiento urbanas (‘Store’) hasta las 600, desde las 285 actuales, así como mantener la red de sucursales en pequeñas poblaciones (red AgroBank) y desarrollar sus servicios digitales.

Extender la red de oficinas ‘Store’ supone aumentar las integraciones de pequeñas sucursales urbanas, que se unirán en una única oficina, de mucho mayor tamaño y más servicios y con horario de apertura ininterrumpida de mañana y tarde.

Advertencia de los sindicatos

Los sindicatos de CaixaBank ven desproporcionado el ajuste de personal y han avisado de que no aceptarán salidas forzosas de personal.

El secretario general de CCOO en CaixaBank, Ricard Ruiz, ha explicado a Efe que solo aceptará «formulas de salida del banco que sean 100 % voluntarias», y ha mostrado su discrepancia con las medidas anunciadas. En un comunicado, CCOO, primer sindicato en CaixaBank, ha acusado a la dirección de la entidad de pretender «reestructurar la entidad con medidas traumáticas», y ha remarcado que no hay «ninguna razón que justifique» las propuestas planteadas hoy por la dirección.

La secretaria general de UGT en CaixaBank, Cati Llibre, ha dicho a Efe que la cifra de afectados que plantea el banco es «desproporcionada», y ha insistido en que solo se aceptarán medidas voluntarias, y no forzosas, porque sería el primer ajuste laboral en CaixaBank que acaba con medidas forzosas.

La representante de UGT ha exigido durante la reunión una negociación no sometida a plazos legales, al tiempo que ha dicho que el planteamiento expuesto hoy a los sindicatos es contradictorio con el plan estratégico expuesto en noviembre en Londres.

La dirección de CaixaBank ha asegurado este jueves que tiene «la firme voluntad de llegar a un acuerdo consensuado tras el proceso de negociación» abierto el pasado 10 de enero, han asegurado fuentes del banco.