Las rencillas entre Francisco González y Emilio Ybarra, ex presidente de BBV y posteriormente copresidente de BBVA junto a González, tras la fusión con Argentaria, siguen c0leando. El caso de las cuentas secretas de BBVA que sirvió al último expresidente del banco para depurar a Ybarra y a los suyos del consejo todavía escuece a la oligarquía vasca que durante 150 años controló la entidad.

La Asociación Uniter, compuesta por un millar de ex altos directivos del BBVA -muchos de ellos procedentes de BBV-, ha enviado una carta al presidente de la entidad, Carlos Torres Vila, en la que pide el cese del consejero José Miguel Andrés Torrecillas como presidente de la Comisión de Auditoría y Cumplimiento. También solicita que dimita como coordinador de consejeros independientes por dejación en sus funciones.

Uniter, asociación compuesta por exdirectivos del BBVA -muchos procedentes de BBV-, piden la dimisión de Torrecillas

Los exdirectivos, entre los que se encuentran el propio Emilio Ybarra, y el ex consejero delegado Pedro Luis Uriarte, cargan contra Torrecillas por el caso Villarejo, investigado en la Audiencia Nacional por las supuestas escuchas ilegales que el banco habría pagado, con conocimiento de FG -como se conoce a Francisco González en el sector financiero- para espiar a políticos, empresarios y periodistas.

La misiva, a la que ha tenido acceso El País, exige que José Miguel Andrés Torrecillas sea destituido como presidente de la Comisión de Auditoría y Cumplimiento del banco y cesado como miembro de su consejo de administración. Se trata, indican, de un tema “muy grave y existe la posibilidad de que pueda intervenir la CNMV, si considera que estas actuaciones vulneran las normas del Gobierno Corporativo”.

El golpe de efecto de los antiguos consejeros de BBV es interpretado, pese a los años que han trascurrido, como una suerte de venganza del llamado grupo de Neguri, el barrio que acoge a la alta burguesía vizcaína. El grupo de los Ybarra, los Ampuero y demás apellidos rimbombantes, enemigos históricos de FG , tras la purga que éste acometió en el consejo, consideran que Torrecillas ha sido muy laxo en los últimos meses y no ha ejercido suficiente presión sobre el expresidente por el caso Villarejo.

FG compartió la copresidencia del recién creado BBVA con Emilio Ybarra, presidente de BBV, hasta su dimisión en 2001. Ybarra Se vio obligado a dimitir por irregularidades contables y desvío de dinero a paraísos fiscales. Sin embargo, tras una investigación que duró años, Ybarra y el resto de imputados fueron exculpados.

Conflicto histórico

FG se hizo en 2002 con el poder absoluto del que había sido el bastión del poder económico y político de las familias acaudaladas vascas. Ante el estupor de la clase dirigente vizcaína, por primera vez en la historia, ningún Ybarra ni Ampuero formó parte del consejo de administración del BBVA. Los vecinos de Neguri se vieron excluidas de la dirección del banco.

El escándalo financiero puso en el foco más de 3.300 millones de pesetas en dinero B repartidos en 22 fondos de pensiones secretos de casi una veintena de miembros del consejo de administración de BBVA. Durante 13 años las cuentas se ocultaron en la isla de Jersey.

La existencia de ese capital era conocida por FG desde septiembre de 2000. Se le atribuyó a él y al entonces gobernador de Banco de España, Jaime Caruana, que se airease la trama. Sin embargo, tras varios años de investigación, en 2006, Ybarra fue absuelto por el Tribunal Supremo de todos los cargos al estimar el recurso que había presentado contra la sentencia de la Audiencia Nacional. El Supremo consideró que no había delito alguno en la decisión Ybarra de destinar 19,2 millones de euros a constituir fondos de pensiones para consejeros de la entidad. Como Ybarra, todos los imputados por el conocido como ‘caso Alico’ fueron exculpados.