La historia de las cláusulas suelo parece no terminar nunca. Han pasado ya siete años desde que el Tribunal Supremo decretara la nulidad de estas cláusulas, que se incluyeron durante años en los contratos hipotecarios con el objetivo de limitar el interés mínimo que el banco cobraría al cliente por el préstamo, pero el tema sigue protagonizando resoluciones judiciales. La última llegó el jueves por parte de la Justicia europea, que volvió a dar la razón al cliente.

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