El sueldo y el precio del alquiler evolucionan a velocidades muy distintas en este país, pues el segundo crece mucho más rápido que el primero, pero no en todas las comunidades con la misma fuerza. En los últimos cuatro años, los salarios de Castilla y León cayeron un 1,5%, más que en cualquier otra región del país, al tiempo que el precio de los alquileres creció un 15%. Esta asimetría se produjo en un plazo en el que la región perdió al 3% de sus habitantes.

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