Economía

Air Nostrum supera a Air Europa y seguirá operando los vuelos de las deportaciones de inmigrantes

La oferta de la UTE formada por Air Nostrum y Evelop supera con holgura a la de Air Europa-Aeronova y continuará prestando el servicio hasta finales de 2022 / Interior requirió explicaciones a la virtual adjudicataria al presentar una "baja desproporcionada"

Uno de los aviones CRJ-1000 que integran la flota de Air Nostrum.

Uno de los aviones CRJ-1000 que integran la flota de Air Nostrum. IBERIA.COM

La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Evelop Airlines SL y Air Nostrum Línea Aéreas del Mediterráneo SA es virtualmente la adjudicataria del contrato convocado por el Ministerio del Interior para operar los vuelos de repatriación de los migrantes irregulares a sus países de origen, al ser su oferta mucho más ventajosa para la Administración que la otra que se ha valorado. Las citadas aerolíneas son las que prestan el servicio desde finales de 2019.

Evelop Airlines y Air Nostrum han superado el último escollo, después de que la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Dirección General de la Policía diera por buenas el pasado 5 de marzo las explicaciones que le habían requerido sobre las condiciones económicas de su propuesta. Fue después de que la mesa de contratación hubiera constatado que presentaba una «baja desproporcionada»: 22,26 puntos de diferencia porcentual respecto a la otra oferta.

La UTE ha alegado que la apreciación de baja se da únicamente por «2,26 puntos» y que la oferta es «viable» atendiendo a los datos históricos, la experiencia acumulada y el contexto actual de crisis. De acuerdo con sus previsiones, ingresaría 9.248.036 euros y tendría unos gastos de 8.986.880 euros, lo que arroja una diferencia positiva de 261.000 euros. «El margen de beneficio del 3 % estimado por la licitadora en base al contexto actual con un mercado muy deprimido, sin visos de recuperación total antes del 2024 con muchos aviones parados y costes de oportunidad menores, se ha considerado un margen de beneficio razonable», ha justificado.

Las empresas dicen que la experiencia en la prestación de este servicio les permite «asumir hipótesis de rebaja de precios» en conceptos no sustanciales -como algunos posicionamientos y las estancias en tierra- y le dan un conocimiento especialmente valioso en las actuales circunstancias, en las que las restricciones a la movilidad impuestas por los gobiernos central y autonómicos para evitar la propagación del coronavirus han supuesto una importante alteración de los movimientos.

La Dirección General de la Policía ha estimado las explicaciones recibidas, haciendo ver que en el último procedimiento de contratación también presentó una propuesta «sensiblemente inferior» a las del resto y ello no supuso una «merma» en la prestación del servicio. De esta forma, sólo falta ya que se adjudique formalmente y se firme el contrato.

Canary Fly, excluida

Evelop Airlines y Air Nostrum aspiraban a retener el contrato en competencia con la UTE integrada por Air Europa Líneas Aéreas y Aeronova SLU. Hubo una tercera empresa que intentó pujar (Canary Fly SLU), pero fue excluida al no cumplir la totalidad de los criterios exigidos en los pliegos. Esta compañía ofertó tan sólo por una de las cuatro capacidades de aviones que se solicitaban (hasta 75 plazas, de entre 76 y 120, de 121 a 200 y de más de 201) para garantizar que puedan operar en todos los aeropuertos nacionales e internacionales, incluido el de Melilla.

Según se detalla en el acta de la reunión que la mesa de contratación celebró el pasado 18 de febrero, consultada por este diario, la propuesta de Evelop Airlines y Air Nostrum ha sido valorada con 100 puntos, frente a los 78,72 puntos obtenidos por su competidor. En todos los conceptos ha mejorado las condiciones ofertadas por el otro licitador, tanto en el precio unitario por hora en los cuatro tipos de aviones como en los suplementos por posicionamiento en aeropuertos tanto peninsulares como insulares y por estancia en tierra.

Cuadro con la valoración de las dos ofertas que han concurrido a este procedimiento de contratación.

Para calcular el presupuesto de gasto máximo del nuevo contrato, Interior había tomado como referencia el gasto real registrado durante los años 2017 y 2018 -exactamente 12.277.838 euros, incluido el 10 % de IVA- y aplicó un incremento del 18 % para cubrir el posible incremento que hayan podido experimentar algunos costes, caso de los carburantes. Al tratarse de un contrato de 18 meses, ello arroja un límite de 10.890.000 euros, a razón de 605.000 euros mensuales.

Air Europa aspiraba con Aeronova a arrebatarle un contrato de casi 11 millones a la UTE formada por Air Nostrum y Evelop

La contratación que está a punto de resolverse consiste en el servicio con el que el Estado deportará a los inmigrantes irregulares en ejecución de las órdenes de expulsión o realizará traslados entre distintos puntos de España a fin de realizar ingresos en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). El contrato se ejecutará previsiblemente entre junio de 2021 y diciembre de 2022.

En el caso de que aumentara el flujo migratorio irregular y el gasto real excediera el importe de adjudicación, el departamento que dirige Grande-Marlaska ha previsto la posibilidad de que el contrato se pueda modificar hasta un 10 % del presupuesto como máximo. Esa circunstancia, en concreto, se daría si la partida se ha agotado en un 80 % cuando falten más de cuatro meses para que termine la ejecución del encargo.

La compañía adjudicataria deberá estar disponible de forma permanente para realizar vuelos internacionales de traslado de ciudadanos extranjeros en situación irregular a sus países de origen y de los policías encargados de su custodia. También se podrán programar desplazamientos entre distintos puntos de España.

Servicios a bordo

Según se detalla en los pliegos, los servicios a bordo que tendrá que ofrecer la compañía que reciba el encargo deberán ser como mínimo «equivalentes a los de la clase turista de los vuelos comerciales de duración similar», lo que incluye servir agua mineral y comida caliente en aquellos vuelos que duren más de dos horas. En estos casos, el operador tendrá necesariamente que tener en cuenta «la peculiaridad del orden religioso o cultural» de los pasajeros.

Asimismo, el contrato impone específicamente a los tripulantes de la aeronave como cualquier otro empleado de la compañía que viaje a bordo la obligación de respetar la «adecuada reserva y confidencialidad» sobre los servicios que se desarrollen, como «fechas, horas, aeropuertos, número de personas que se transportan, equipaje de las personas y en general cualquier dato o información que pueda ser relevante tanto para la misión policial como para su seguridad y la de la aeronave y las personas a bordo».

Se trata del segundo procedimiento de estas características que licita el equipo de Grande-Marlaska desde su llegada al Ministerio del Interior en junio de 2018. El primero se resolvió a finales de 2019 y se adjudicó a Evelop Airlines-Air Nostrum, UTE que logró arrebatarle el contrato a Air Europa. En unión de Aernova SLU y Swiftair (2018) o solo con Swiftair (2015), la compañía fundada por Juan José Hidalgo había sido la adjudicataria en los dos procedimientos anteriores.

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