La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha defendido este sábado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, supervise la posición del Ejecutivo ante la reforma laboral, una negociación para la que fija cuatro aspectos esenciales que hay que consensuar.

Calviño se ha referido a la negociación de la reforma laboral en declaraciones a los periodistas en Roma, donde participa en la cumbre de líderes del G20, y en las que ha rechazado que pueda hablarse de crisis entre los socios de coalición a cuenta de este asunto.

Preguntada por el punto en el que se encuentra l, tras el pulso con su compañera de Gobierno y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha asegurado que el Ejecutivo está ahora «enfilando» la fase decisiva de esa reforma laboral y que ya se ha acordado cuál será el procedimiento a seguir para la coordinación de la posición del Gobierno.

En este sentido, ha recalcado el «fuerte» compromiso del Gobierno con el diálogo social para sacar adelante «la mejor reforma posible» que cuente con el máximo apoyo y que recupere los «consensos rotos» en reformas anteriores para que, así, perdure en el tiempo.

En cuanto al acuerdo que llegaron el PSOE y Unidas Podemos sobre la coordinación de la reforma laboral, la vicepresidenta primera ha asegurado que han estado viendo cuál es el mejor «mecanismo de coordinación» en el seno del Gobierno para asegurar que existe una posición única» y que habla «una sola voz».

Así, ha subrayado la necesidad de llegar a un acuerdo «lo antes posible» con los agentes sociales y que se aborde la reforma laboral con celeridad para dar seguridad jurídica a todos los agentes económicos.

«Mi convicción es que los agentes sociales son conscientes de la importancia de esta reforma y están comprometidos con impulsar esa creación de empleo de calidad en el país y apoyar una recuperación fuerte, sostenida y justa. Estoy segura de que van a hacer todo lo posible para llegar a un acuerdo», ha zanjado.