Economía

La inflación de Estados Unidos presiona a la Fed y al BCE

El departamento de Trabajo publicó este miércoles el dato de inflación correspondiente a octubre, que fue del 6,2%, el más alto en tres décadas

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

El índice de precios al consumo publicado este miércoles en Estados Unidos batió récords y expectativas del mercado. El departamento de Trabajo publicó que la inflación había alcanzado en octubre el 6,2%, el dato más alto en tres décadas. La cifra presiona a la Reserva Federal y también condiciona las medidas que pueda tomar el Banco Central Europeo, ambas organizaciones consideran que el repunte de los precios será “temporal”.

Pero el dato de octubre, que supera en tres décimas el esperado, hace prever que “los elevados niveles de inflación durarán más de lo que se esperaba”, señalan los analistas de Bankinter. Por su parte, Ben Laidler, estratega de mercados globales de la plataforma de inversión en multiactivos eToro, opina más cercano a los bancos centrales y cree que “la inflación se mantendrá al alza durante más tiempo, pero que se suavizará durante 2022 a medida que las tasas de crecimiento económico caigan y las cadenas de suministro se ajusten”.

En las cadenas de suministro está parte de la explicación de esta escalada de precios, junto a “el alza de los precios de la energía y la escasez de mano de obra cualificada”, apuntan desde Bankinter. Estos tres aspectos, interrelacionados entre sí, se unen al incremento de la demanda tras el parón de la actividad por el coronavirus.

Aunque los precios puedan estabilizarse cuando lo hagan las cadenas de suministro, cabe recordar que los expertos creen que eso no sucederá hasta finales del año que viene o principios de 2023. En este sentido, el dato publicado esta semana justificaría una subida de tipos adelantada por parte de la Reserva Federal. Tiffany Wilding, economista de Pimco para Estados Unidos, cree que la inflación en el 6,2% “sugiere fuertemente que los responsables de la Reserva Federal de Estados Unidos adelanten su calendario previsto de subida del tipo de interés oficial en un esfuerzo por gestionar el riesgo de que las expectativas de inflación a largo plazo se aceleren como resultado de las presiones inflacionistas y la incertidumbre económica resultante”.

“Esperamos que la revisión de la mediana de las previsiones de la Fed implique dos subidas de tipos en 2022 (y otras tres o cuatro subidas en 2023), lo que sugiere que es probable que la Fed comience a subir los tipos poco después de que finalicen las compras de bonos”, añaden desde Pimco.

Desde ING también esperan que la Fed acelere la subida de tipos, ya que consideran que “la inflación seguirá creciendo”. De hecho, no descartan que alcance el 7% en los próximos meses.

El BCE, sin prisa

Aunque la Reserva Federal ya ha anunciado que comenzará este mes a reducir su programa mensual de compra de bonos y el dato de inflación podría derivar en una subida de tipos antes de lo esperado, el Banco Central Europeo se mantiene en su postura. Hace solo una semana, la presidenta de la institución europea consideró “muy improbable” una subida de tipos el próximo año.

“A pesar del actual repunte de la inflación, la perspectiva para el IPC en el medio plazo permanece muy baja y por tanto es muy improbable que esas tres condiciones se dieran en el próximo año”, afirmó Lagarde en Portugal. No obstante, si la Fed adelanta la subida de tipos y también se suma a ello el Banco de Inglaterra, el banco central con sede en Frankfurt se quedaría solo en su política de mantenimiento de tipos hasta que la inflación no sea del 2% en el medio plazo y por un tiempo prolongado.

Consecuencias en Estados Unidos

Entre las consecuencias del dato de inflación estadounidense están el impulso del dólar y una mayor volatilidad en los mercados, tal como explican desde eToro. Coinciden los analistas de Link Securities que subrayan que la situación “preocupa a los inversores y será algo que generará mucha volatilidad en los mercados financieros (divisas, bonos y bolsas) a medida que nos acerquemos al cierre del ejercicio”. 

Tras la publicación del dato de octubre, Wall Street cerró en rojo y el dólar ganó terreno frente al euro, con un cambio de 1,1477.

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