Economía

Alemania registra en marzo un 7,1% de inflación, la más alta en 41 años

Los bienes aumentaron un 12,3% interanual y los productos energéticos un 39,5%. Restando el impacto de la energía la tasa de subida de precios se situaría el mes pasado en el 3,6%.

Olaf Scholz, canciller alemán, en la sesión en el Bundestag

El canciller alemán, Olaf Scholz, en su primera comparecencia en el Bundestag. EFE

La tasa de inflación interanual de Alemania se situó en marzo en el 7,3%, frente al 5,1% de febrero, lo que representa su nivel más alto desde el otoño de 1981, según ha confirmado la Oficina Federal de Estadística (Destatis). «Además de la pandemia de Covid-19, la guerra de Rusia contra Ucrania ahora también tiene un impacto marcado en la tasa de aumento de los precios en Alemania, especialmente en el combustible para calefacción, los combustibles para motores y el gas natural, así como algunos productos alimenticios», dijo Georg Thiel, presidente de Destatis.

Asimismo, la tasa de inflación también se vio impulsada al alza en marzo por los cuellos de botella y los aumentos significativos de precios en las etapas iniciales del proceso económico como resultado del encarecimiento de la energía, pero también de otros bienes y servicios, como consecuencia de las crisis actuales.

En marzo, los precios de los bienes aumentaron un 12,3% interanual, especialmente en el caso de los precios de los productos energéticos, que subieron un 39,5%, frente al 22,5% de febrero. En concreto, el gasóleo de calefacción subió un 144% y los combustible para motores un 47,4%, mientras que los precios del gas natural aumentaron un 41,8%.

Al margen de la crisis, el aumento del precio de los productos energéticos se debió también al impacto del incremento del cargo por CO2 de 25 a 30 euros por tonelada, explicó Destatis. De su lado, los precios de los alimentos subieron un 6,2% en marzo de 2022 en comparación con el mismo mes del año anterior, frente al incremento del 5,3% registrado en febrero.

Los consumidores tuvieron que pagar un 17,2% más por las grasas y aceites comestibles, incluyendo un alza del 30% del precio del aceite de girasol, el aceite de colza y similares, mientras que las verduras frescas subieron un 14,8%.

Sin tener en cuenta el impacto de la energía en la inflación, la subida de los precios en marzo se limitó al 3,6%, mientras que al excluir también el coste de los alimentos, la tasa de inflación subyacente fue del 3,4%.

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