Economía

Las familias siguen confiando en los depósitos, aunque aumentan su inversión en fondos

Fachada de la sede central del Banco de España, en Madrid.

Fachada de la sede central del Banco de España, en Madrid. EP

Los hogares mantuvieron la tendencia de los últimos ejercicios en materia de inversión, según el informe sobre la ‘Evolución de los flujos y los balances financieros de los hogares y las empresas no financieras en 2021’ del Banco de España. Los españoles siguieron confiando en los depósitos, pero aumentaron su inversión en los fondos.

En concreto, a lo largo de 2021 las nuevas inversiones financieras de los hogares se concentraron mayoritariamente en depósitos (5,8% de su renta bruta disponible-RBD), aunque en menor medida que en el año anterior, y en participaciones en fondos de inversión (4,8% de su renta bruta disponible), partida en la que invirtieron el volumen más elevado de los siete últimos años.

«Este cambio en la composición de la inversión en activos financieros pudo estar condicionado por la búsqueda de rentabilidad en un contexto de niveles reducidos de los tipos de interés de los depósitos bancarios», explican los autores del informe del Banco de España, Víctor García-Vaquero y Juan Carlos Casado.

De su lado, la inversión neta en acciones y otras participaciones, después del repunte de 2020, volvió a ser ligeramente negativa (-0,3% de su RBD), así como la materialización del ahorro en valores de renta fija (-0,4% de su RBD), lo que resulta compatible con el proceso progresivo de institucionalización del ahorro de las familias. También disminuyó el flujo destinado a instrumentos de seguros y planes de pensiones (-0,4% de su RBD), en línea con lo ocurrido el año anterior.

La riqueza financiera bruta de los hogar aumenta

La riqueza financiera bruta de los hogares aumentó un 7% en 2021, lo que representa un ascenso significativo con respecto al crecimiento del 3,9% del ejercicio precedente y al 5,6% de 2019. Según el informe, este desarrollo, a diferencia de lo ocurrido el año anterior, es el resultado del avance de sus dos componentes.

Este cambio en la composición de la inversión en activos financieros pudo estar condicionado por la búsqueda de rentabilidad

Así, las adquisiciones netas de activos financieros contribuyeron en 3,2 puntos porcentuales a este crecimiento, y los restantes 3,8 puntos se explican por la revalorización de la cartera. El aumento de los precios de las acciones y, en menor medida, de los títulos de renta fija, así como la apreciación de las participaciones de fondos de inversión y de pensiones, contribuyó a la mencionada revalorización.

En términos de la renta bruta disponible, el patrimonio financiero bruto de las familias aumentó 16 puntos con respecto a 2020 y se sitúo en el 355%, el nivel más elevado desde 2000.

La deuda de las familias cae

La ratio de deuda sobre la renta bruta disponible de las familias descendió el año pasado casi 2 puntos porcentuales, hasta el 92% del PIB, si bien todavía se encuentra por encima del nivel de 2019; mientras que la de las empresas cayó en 4,3 puntos, hasta el 80% del PIB. De acuerdo con las Cuentas Financieras de la Economía Española, en 2021 se fortaleció la situación patrimonial de los hogares y las sociedades no financieras. Los primeros, al contrario de lo ocurrido en 2020, aumentaron su saldo de deuda en forma de préstamos bancarios, principalmente en forma de crédito para adquisición de vivienda, en línea con el mayor dinamismo del mercado inmobiliario.

Sin embargo, dado que la renta de las familias aumentó en mayor medida, su ratio de endeudamiento sobre la renta bruta disponible descendió 1,6 puntos porcentuales, hasta el 91,9%, si bien todavía se encuentra por encima del nivel de 2019.

En el caso de las empresas no financieras, en 2021 también se observó un descenso –de 4,3 puntos– en su ratio de deuda sobre el PIB, hasta el 80% del PIB, derivado en gran medida del avance del producto, ya que su deuda consolidada aumentó levemente.

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