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El frenazo al consumo se escenifica con menos hipotecas y menos créditos

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Dinero en efectivo Europa Press

La sombra de la crisis económica es cada vez más grande. La inflación desbocada ha hecho que el poder adquisitivo de los hogares haya caído y se consuma menos. Además, hay que añadir que la subida de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) está encareciendo los préstamos y créditos. Todo esto ya se está notando y ese frenazo se escenifica en que en agosto las familias pidieron menos hipotecas y menos créditos al consumo.

Según los datos del Banco de España sobre financiación a familias y empresas, los préstamos para vivienda cayeron ligeramente (-0,2%) en agosto respecto al mes de julio. De esta manera, en el octavo mes del año se formalizaron 517.924 millones de euros en préstamos hipotecarios frente a los 519.099 millones de julio. En comparación al año anterior, sí que ha habido un ligero aumento del 0,9%.

La caída del mes de agosto en los préstamos para vivienda supone un bache en la senda que se registra desde principios de año, ya que cada mes la cifra global ha ido aumentando. Asimismo, esta bajada se ha producido el mes después de que el BCE subiera los tipos por primera vez en once años. De hecho, en el mes de julio sí que aumentó un 0,2% la cifra de préstamos para vivienda, es decir, los clientes aprovecharon antes de que este producto financiero se encareciese.

Además, este frenazo en los préstamos hipotecarios coincide con el euríbor por encima del 1% por primera vez desde julio de 2012 (el índice a 12 meses cerró agosto en el 1,249%). La subida del euríbor provoca que las hipotecas sean más caras, no solo las variables (vinculadas a este índice) sino también las fijas. El departamento de análisis de Bankinter estima que la subida del euríbor encarece las hipotecas en 350 euros. Los expertos coinciden en que el índice podría terminar el año por encima del 3%. De hecho, el mes de septiembre se situó en el 2,233% y los primeros días de octubre ya se sitúa en el 2,5%.

A pesar de que las hipotecas se están encareciendo, las previsiones es que continúe creciendo la formalización de nuevos préstamos en comparación con el año anterior. Los expertos de Bankinter apuntan a que la firma de nuevos préstamos hipotecarios aumentará un 4,5% en 2022.

Caída mensual en los créditos, pero gran aumento interanual

Los préstamos hipotecarios no han sido los únicos que han sufrido un frenazo. Los datos del Banco de España también muestran que ha habido una caída mensual en los créditos de consumo. Así, en agosto se registraron créditos al consumo por valor 93.478 millones de euros, lo que supone un 0,3% menos que en julio. Sin embargo, si se compara con el mismo mes del año anterior, la subida ha sido del 4,6%.

En lo que va de año, este producto financiero ha ido creciendo en comparación al año anterior. No obstante, ha habido meses en los que se ha registrado una pequeña caída, como fue en febrero, coincidiendo con el inicio de la guerra en Ucrania y de la inflación tan elevada, y en mayo (además de la caída de agosto).

Por otro lado, la estadística del Banco de España también revela datos sobre créditos y/o préstamos para otros fines que no son la vivienda ni el consumo. En este caso, se ha producido una caída mensual y anual. En agosto se registraron 88.561 millones de euros, lo que supone un 0,9% menos que en el mismo mes del año anterior y un 0,7% respecto a julio.

Con todo esto, el total del crédito concedido por las entidades financieras a las familias e instituciones sin ánimo de lucro residentes en España subió un 1,2% en agosto respecto al mismo mes del año pasado, hasta los 703.218 millones de euros, con un destino mayoritario hacia inversiones inmobiliarias. Esto supone un aumento en el crédito concedido a las familias de 4.621 millones.

No obstante, en términos mensuales, sí se ha notado una ligera desaceleración del endeudamiento familiar, al caer en agosto en 2.107 millones en relación al mes de julio, lo que supone un 0,3% menos, precisamente por el contexto socioeconómico adverso, marcado por la elevada inflación, el precio de la energía y la guerra en Ucrania.

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