Bajo el lema ‘Esta crisis no la paga la clase trabajadora. Salario o conflicto’, los sindicatos han salido a la calle este jueves en Madrid para exigir a la patronal CEOE una subida de los sueldos de acuerdo al incremento de la inflación, sin ninguna referencia a la política económica del Gobierno.

A pesar de la lluvia, en la manifestación, según CCOO y UGT, se han llegado a concentrar unas 50.000 personas. Los sindicatos han recorrido el centro de Madrid en tres columnas, que han partido desde la Plaza de España, Atocha y Puerta de Toledo, para confluir poco a poco en la Plaza Mayor, mientras coreaban lemas como ‘Si esto no se apaña, caña, caña, caña’, o pancartas en las que se podía leer ‘¡Es inflación!, grita el ladrón’ o ‘Stop carestía, robo día a día’.

Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y el de UGT, Pepe Álvarez, y las secretarias generales de Madrid de ambos sindicatos, Paloma López y Marina Prieto, también han encabezado una de las tres columnas que participaban, según informa Europa Press.

Un punto de inflexión

Para Álvarez esta movilización supone «un punto de inflexión» y ha advertido a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) de que las manifestaciones van a continuar «si no se sienta a negociar los convenios colectivos con mejoras salariales». El secretario general de la UGT, a pesar de que era una manifestación contra la patronal, ha aprovechado la oportunidad para exigir al Gobierno que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) debe subir en 2023 a 1.100 euros.

Para Unai Sordo la manifestación de hoy ha sido una «reivindicación histórica» en el país, lo que ha considerado «un toque de atención para los poderes económicos que no dan la cara». «Se están rompiendo muchos de los mantras neoliberales con los que nos venían intoxicando la cabeza desde hace mucha décadas. Estamos aquí para ir rompiendo mantras», ha añadido. Además, ha subrayado que los sindicatos no van a tolerar «que esta crisis de precios la vuelva a pagar la clase trabajadora» y ha exigido «corresponsabilidad» a la CEOE.